¿Qué estábais haciendo hace un año a esta misma hora?
Es una pregunta difícil de responder, lo sé.Y no espero que respomdáis, porque seguramente algunos simplemente no podréis responderla.
Otros sí.
Otros como yo recuerdan como si fuese ayer lo que ocurrió la noche del 22 de enero de 2008.
Aquella noche para mí murió Joker.

No tenía por qué ser un día diferente a los demás. Comenzó con la misma rutina de siempre. Luego, en casa, todo siguió igual. Era un martes como cualquier otro día de la semana. A veces me pregunto si de verdad hay diferencias entre los días de la semana aparte del nombre.
Estuve un buen rato en el ordenador, bajo la excusa de que los martes los tengo libres. Un rápido vistazo a mis webs favoritas. Algunos comentarios en el foro de TMS, otros en el de Mike Oldfield, alguna que otra novedad en mis webs favoritas de cine... La misma rutina que vengo repitiendo desde hace más de un año.
Llega la noche y publico en el foro la última noticia de cine que me parece interesante: el teaser trailer de Star Trek. Confío en que habrá respuesta y me paso a otras webs.
A eso de las 11:15 veo que han publicado una respuesta. Voy a leerla.
No, no es una respuesta al teaser. Es algo sobre Heath Ledger. Decido pasar de la noticia.
Pero hay algo que me obliga a volver a leerla.
Desearía no haberlo hecho.
Espilberg!!!! (bueno, y todos)
Noticia de última hora, y nada agradable, la verdad.
- El actor Heath Ledger, que alcanzó la fama tras su papel protagonista en la película 'Brokeback Mountain', por la que fue nominado al Oscar, ha sido encontrado muerto en su apartamento de Nueva York, según fuentes policiales.
"Fue hallado inconsciente en el apartamento y fue declarado muerto", dijo una portavoz de la policía.
Ledger nació el 4 de Abril de 1979 en la ciudad de Perth, al oeste de Australia. Su primera aparición cinematográfica fue en 1997, en la película 'Blackrock', donde interpretaba a un adolescente. Más llegaron películas como 'El patriota' (donde colaboró con Mel Gibson), de Roland Emmerich, en 'Destino de caballero' , en la oscarizada 'Monster's Ball', con Billy Bob Thornton y Halle Berry, en 'Las cuatro plumas', de Shekhar Kapur, y en 'El secreto de los hermanos Grimm', de Terry Gilliam, entre otras.

¿Sabéis cuál es esa sensación extraña y desagradable en la que parece que te golpean en la nuca, se te erizan los pelos de todo el cuerpo y sube por tu cara un calor que luego se congela?
Se llama horror.
Tiene la curiosa cualidad de que nunca lo olvidas, ni cómo es ni cuándo aparece.
Lo comprobé cientos de veces. Tenía que ser una broma. Pero no lo era.
Seguí intentando buscar una explicación, descubrir que no era verdad. Por favor, tenía que ser una jodida broma. ¡Tenía que serlo!
Pero no fue así.
Solo pude aceptarlo de una vez por todas. Heath Ledger, el hombre que había encarnado a Joker, el actor por el que más me había interesado en los últimos meses, el mismo que me hipnotizó con aquel maravilloso trailer de The Dark Knight en diciembre, había muerto de improviso.
Mi héroe particular del año, mi Joker, ya no estaba.
Me quedé en blanco.
Mi hermano entró en la habitacion y me empezó a hablar. Pero yo no le escuché. En ese momento supo que pasaba algo. Pero no le dije nada.
Por alguna razón, me negaba a tener que decirle lo sucedido a alguien más.
Heath Ledger había muerto.
Se había ido con 28 años. Y había dejado a una niña de dos años huérfana. Y a miles de fans con el corazón en un puño. Y al mundo estupefacto.
Y estaba viviendo la peor media hora de la semana, e incluso del mes.
Por fin, saqué fuerzas y se lo dije a toda mi familia. Dicen que nunca olvidaránla expresión de mi cara, totalmente desencajada.
Como cinéfilo, esa era una noche nefasta. Como bat-fan, era la peor noche de mi vida.
A lo largo de media hora me dediqué a mandar mensajes de pésame a cada web o blog que leá y que se había hecho eco de la noticia. Era ya muy tarde, y no tenía ninguna gana de seguir buscando en Internet.
Había algo surrealista en el ambiente, como si todo lo que estaba pasando fuese obra de un capricho doloroso del azar, como si todos los meses que había estado siguiendo el curso de la película no hubiesen servido, como si ya nada tuviese sentido.
Y no, no era pariente de Ledger ni le conocía. Pero durante más de un año había sido para mí Joker. Y, esa noche para mí, para nosotros, Joker había muerto. No pude dejar de pensar tampoco en George Reeves.
Hasta que me dormí, no pude dejar de pensar que Heath Ledger había muerto.
Sin embargo, no derramé ni una sola lágrima. Aún se las debo.

Dios, no... 
De todos los actores, de todos ellos, él era de los pocos que esperaba que sería grande... 
Otro actor más muerto a los pocos años. No podremos verle recoger el Oscar por el Joker. No podremos verle en el pre-estreno. No podremos oír sus declaraciones sobre la película. Pero ahora, y lamentablemente, The Dark Knight entrará en la leyenda. Y Ledger, tú también. Siempre confié en que harías un excelente papel, y aunque ahora estés muerto, sigo creyendo en ti.
"Creo que lo que no te mata, te hace más fuerte..." Y, sea lo que sea, te ha matado.
Batmaníacos, cinéfilos, Joker ha muerto.
No encuentro palabras para expresar lo que siento ahora. Sólo puedo decir esto.
Descansa en paz, Ledger.
Un abrazo muy fuerte a la familia.
Lo que no te mata, te hace más fuerte...
Cuando a la mañana siguiente me desperté a las siete lo primero que me vino a la cabeza en cuanto abrí los ojos fueron esas cuatro fatídicas palabras: Heath Ledger ha muerto.
No descansaron de agolparse en mi cabeza durante las seis puñeteras horas que tuve de clases. Un examen de historia que apenas preparé por culpa de lo que había ocurrido logró hacerme reaccionar.
Me gustaría decir que volví lentamente a la normalidad. Pero no fue así. Volví relativamente pronto a reaccionar. Terminé por aceptarlo.
Pero nunca llegué a creérmelo. No hasta que pasó el tiempo.
Hasta el trailer mismo se veía de otra forma. Y las dedicativas de la propia Warner parecía confusas y lejanas.
Pronto las noticias fueron a más: todos quisieron sacar parte de el hecho, todos se posicionaron. Nolan, Nicholson, Oldman, Bale, Eckhart, Gyllenhaal, Day-Lewis (en un discurso por el que aplaudí)... Un jovencísimo actor de 28 años había fallecido a causa de la hijaputa de la fama.
Y así el tiempo pasó rápidamente, y todos los fans tuvimos que tragarnos nuestras falsas esperanzas de un montaje y retormar nuestra posición de frikis obsesionados por la película del año.
La gente de mi alrededor continuó con su rutina, y yo no pude ser diferente. No podía quejarme tanto tiempo por alguien a quien ni conocía.
Me llegué a disfrazar de Joker. Ya lo teía pensado desde que vi el trailr. Ahora era algo que debía hacer; ya no solo lo haría por aficción, sino como mi más sentido y mejor homenaje.

La última noticia que esperaba tener que dar. Heath Ledger, actor que se ganó mi interés por emcarnar al Joker en The Dark Knight, que se estrena en agosto, murió anoche en su apartamento de Manhattan.
Se cree que pudo suicidarse con pastillas contra el insomnio, aunque hay quien también cree que que simplemente fue un error de cálculo de la dosis recetada.
No hay palabras para expresar el shock que recibí anoche cuando leí la noticia. Ledger se había ganado mi respeto y admiración por aceptar la difícil tarea de encarnar a Joker y salir victorioso de ello. Y ahora no podrá recibir las alabanzas a su trabajo. No podremos verle recoger premios. Se acabó. Dicen que el papel acabó con su vida. Puede ser. Lo cierto es que estaba sufriendo una depresión muy fuerte estos días.
Ya no veré TDK con los mismos ojos. Disfrutaré con ella, pero con la punzada de tristeza. Toda una vida por delante, las puertas de la fama abiertas, iba a ser su año.
Este agosto veré su ñultima actuación. Veré su despedida. Y aplaudiré por él, por Nolan, por Bale, por todos los que lo han hecho posible.
No puedo decir más. He gastado todo lo que podía decir en blogs y webs. Y la pena ya es hora de guardársela dentro. Y ha sido una pena muy grande.
Descansa en paz, las risas se han apagado en la Tierra pero continuarán estés donde estés.
¿Reaccioné como una loca quinceañera aquella noche? Puede ser. Pero lo que sentí, la impotencia, el dolor, la rabia por haber perdido al hombre que nos iba a dar lo mejor de sí mismos en la que prometía ser una película colosal me hirieron muy profundamente.
Pasaron los meses, y ya fue habitual referirnos a la película y a Joker como "la película del que se murió". Es duro, sí. Pero era la realidad. Y la realidad, por muchos golpes que de, hay que tragársela tal y como viene envuelta.
Así, el hecho de que Ledger ya no estuviese acabó siendo trágico, pero normal en cierto sentido.
Ya era capaz de hablar del tema sin problemas. Y cada foto, cada trailer, cada noticia me embriagaba de una ya perdida nostalgia, de la vana esperanza de que todo volviese a ser como antes, de que nada de lo previsto hubese cambiado para siempre.
Mientras, el tiempo avanzaba todavía más rápido, hasta que se detuvo cerca de julio. The Dark Knght causaba sensación. Pero un solo nombre circulaba en boca de todos: Ledger.
Las críticas del otro lado del charco nos prometían algo destinado solo a los dioses: la gloria.
En agosto pude comprobar que era cierto.
Sin pensar continuamente que Ledger llevaba siete meses desaparecido, sin llorar, sin patetismos baratos que meses atrás habría jurado que iba a tener.
En aquella pantalla de cine no tenía a Ledger. Tenía a Joker.

Me equivoqué por completo.
No había muerto Joker. Seguía vivo y habia entrado por la puerta grande dentro de las leyendas. Me había fascinado como pocos personajes habían hecho.
Y Ledger era la causa. No nos defraudó. Lo hizo lo mejor que pudo y salió bien parado.
Pero ya no estaba. Se había ido llevándose su gloria, y quedándosela para siempre jamás. Sin poder disfrutarla en la Tierra, para poder hacerlo donde quiera que esté.
Pocos actores consiguen engancharme con cada gesto, cada palabra, cada frase, cada puñetero momento. Joker se convierte en el centro de la película, en su máximo estandarte. Logra tapar al resto, se hace dueño y señor de la película. Su magnetismo es irresistible. ¿Cómo, si no, sus apariciones estén ya consideradas clásicos imperecederos? ¿Tengo que recordaros el momento del lápiz? Joker es lo mejor de una película magistral. Es algo mucho más que encomiable, más que remarcable: es algo titánico.
Sí, Heath Ledger ya no está entre nosotros. Pero sí está Joker, su Joker. Nos lo dejó en herencia, en regalo, para que pudiésemos disfrurtar de él. Ledger, como cualquier buen comediante, jugó bien su última carta y se marchó, para ver cómo el resto de jactaba de su chiste y le alababa por ello.El cruel azar había sido insensato, se lo había llevado demasiado pronto, había sido muy injusto. Pero a cambio nos dejó el mejor regalo posible: esperanza, felicidad y alegría.
Porque la perfección era posible.

Hoy la rutina ha vuelto a ser la misma que hace un año. El día ha sido tan monótono como cualquier otro. No ha habido cambios. Sin embargo, sucesos como el que viví hace un año me demostraron que hasta en el mundo del cine la vida puede cambiar en un segundo, que los aparentemente dioses pueden morir, y que su auténtica inmortalidad no está en su vida, sino en su rastro.
Tuve muchas dudas en mayo de 2006. ¿El vaquero gay era Joker? No puede ser. Superar a Nicholson es imposible.
Cuando terminé de ver hace poco TDK en DVD, le di a Ledger algo que me faltaba: un buen aplauso.
Y siempre que he visto la película, me espero a ver el mensaje en su memoria y en la de Conway, el extra que también falleció en el rodaje.
Es curioso cómo la rabia y el dolor de aquella noche se han convertido en la inmensa gratitud que tengo a día de hoy.
A un año del 22 de enero de 2008, publicando este post en el mismo momento en el que me enteré de la noticia, en la misma hora, mis ánimos han cambiado. Sigo sintiendo mucha pena, pero a la vez estoy satisfecho. Como encabeza el título de este post, ¿por qué tan serio? La vida sigue, y lo que Ledger dejó es insuperable. La lástima es que ya no esté aquí para seguir adelante con tanta genialidad. Tal vez el azar se dio cuenta de que había dado todo lo que podía, que era imposible sacar más, y por eso se lo llevó.
Y no, no voy a entrar en los detalles de una muerte que nunca conoceremos al completo.
Y Heath Ledger murió, de eso soy consciente. Pero, ¿existe en realidad la muerte? Si recordamos a los que se fueron, si ellos nos dejan su legado, ¿podemos decir que ya no están? No estoy seguro: un hombre es más que lo que se ve o se toca. Un hombre es lo que es en si mismo.
Aunque Ledger lleve un año sin estar entre nosotros, aunque no haya recojido sus premios, aunque no haya podido disfrutar de la fama que e correspondía este verano, sé que sigue aquí.
Y en el personaje de Joker.
Y por eso solo puedo decirte una cosa: GRACIAS.
Aun así, una parte de mí sigue pensando que Joker ha muerto, porque nadie podrá reclamar ese manto ni sustituirlo. Se ha quedado como papel único e irremplazable. El Joker, en cierto sentido, ha jugado su mano final.
Pero cada día callo esa voz y me animo a seguir esperando que venga otro cualquiera al que también podré dar las gracias. No puedo ser tan conservador. Ledger ha sido Joker, pero no el único.
A día de hoy sigo sin poder ver el vídeo de la última entrevista de Ledger. Y creo que es mejor así. Hay momentos en la vida que se quedan grabados a fuego en la memoria y que conviene no airear.
Desde aquí le digo: Misión Cumplida. Por mí, que se lleve el Oscar (nominado, como habéis podido leer) y les de una patada a los retrógados de la Academia. Se lo merece.
Descansa en Paz, Heath Ledger.

Una noche, en mitad de LaSalle Street en Chicago, intentando poner en orden una toma de "The Dark Knight," un ayudante de producción entra en monopatín en mi línea de visión. En silencio, maldigo el momento en que Heath patinó por primera vez en nuestro set con el maquillaje completo de su personaje. Me preocupaba la reacción de los fans de Batman a un Joker en monopatín, pero el resultado real fue una proliferación de patinadores entre los miembros más jóvenes del equipo. Si preguntases a esos chicos por qué decidieron traerse los monopatines al trabajo, te contestarían honestamente que no lo saben. Eso es auténtico carisma... tan invisible y natural como la gravedad. Eso es lo que Heath tenía.Heath hervía de creatividad. Estaba en cada uno de sus gestos. Una vez me dijo que le gustaba esperar entre trabajos hasta que estaba hambriento de creatividad. Hasta que lo necesitase otra vez. Traía esa actitud al set todos los días. No hay muchos actores que puedan hacerte sentir avergonzado de lo a menudo que te quejas por hacer el mejor trabajo del mundo. Heath era uno de ellos.Una vez él y otro actor estaban rodando una escena complicada. Teníamos dos días para rodarla, y al final del primer día, realmente habían encontrado algo y a Heath le preocupaba que pudiera no tenerlo si parábamos. Quería seguir adelante y acabar la escena. Es duro pedir al equipo que trabaje hasta tarde cuando todos sabemos que hay tiempo de sobra para acabar al día siguiente. Pero todo el mundo parecía entender que Heath tenía algo especial y que teníamos que capturarlo antes de que desapareciera. Meses después, descubrí que cuando Heath se fue del set aquella noche, fue tranquilamente dándole las gracias a todos los miembros del equipo por quedarse hasta tarde. Tranquilamente. No intentando destacar, sólo agradecido por la oportunidad de creación que le habían dado.Esas noches en las calles de Chicago teníamos dobles de acción por todas partes. Esas ocasiones pueden ser aburridas para un actor, pero Heath estaba fascinado, aceptando ansioso nuestra invitación para montar en el coche que llevaba la cámara mientras perseguíamos vehículos por entre el tráfico de la película... no sólo por la emoción, sino por ser parte de ello. de todo. Se había traído el portátil en el coche, y tuvimos una proyección a toda velocidad de dos de sus trabajos en progreso: cortos que había hecho, excitantes y evocadores. Su exhuberancia me hizo sentirme agotado. Nunca me había sentido tan viejo como viendo a Heath explorar sus talentos. Esa noche le invité (sabiendo que no iba a salir de él) a venir por el set cualquier noche libre que tuviera para que viera cómo trabajábamos.Cuando entras en la sala de edición después del rodaje de una película, sientes una responsabilidad hacia un actor que ha confiado en ti, y Heath nos lo dio todo. Al empezar el montaje, me preguntaría qué tomas íbamos a escoger, qué arreglos íbamos a hacer. Visualizaría la proyección donde tuviéramos que proyectar... sentados tres o cuatro filas detrás de él, observando los movimientos de su cabeza para buscar pistas de qué pensaba de lo que habíamos hecho con todo lo que él nos había dado. Ahora esa proyección nunca será real. Le veo todos los días en mi sala de montaje. Estudio su cara, su voz. Y lo echo terriblemente de menos.De vuelta en LaSalle Street, me vuelvo a mi ayudante de dirección y le digo que eche a ese crío en monopatín de mi línea de visión cuando me doy cuenta... es Heath, con su gorro de lana por encima de los ojos, que ha venido en una noche libre a aceptar mi invitación. No puedo evitar sonreír.
(Palabras de Christopher Nolan - Traducción de Jack Ryder)
PD: Este post iba a ser un artículo sobre el Joker-Ledger, pero queda mejor así; despedida del Especial homenajeando a Ledger en el 1º aniversario de su fallecimiento.