¡Nos ataca un monstruo! Sí, hijo. Otra vez. Y no te olvides de coger tu cámara.

Mucha, muchísima expectación ha causado Cloverfield desde julio (sí, Cloverfield, porque me niego a llamarla "Monstruoso", como la han titulado los ineptos [que no todos, pero sí la mayoría] que trabajan en la traducción de títulos en este país). Desde aquel impresionante teaser trailer en el que no se averigüaba ni el título, pasando por el secretismo del proyecto (desde su reparto hasta su realización) hasta las fotos del monstruo aparecidas en los últimos meses. La presencia de J.J. Abrams daba sentido a tanto secretismo y originó multitud de rumores sobre la película, relaciones con la serie de TV "Perdidos" incluída. Pero la fecha del estreno esperada por muchos internautas (ese 1-18-08) llegó, y la verdad nos golpeó. Pocas sorpresas, por no decir ninguna, nos ofrecía Cloverfield. ¿Significa esto que la película fracasa? No del todo.

Siendo esta una película destinada al consumo rápido, ¿hay guión? Pues sí, lo hay. ¿Es un buen guión? Esto... vayamos por partes. En primer lugar, en unos 25 (aburridos pero necesarios) minutos se nos presentan a los personajes. En un principio se intercalan escenas de una fiesta con las de Bob y su novia en Conney Island, pero pronto esto se aclara y somos testigos de la fiesta de despedida de Bob, conocemos a sus amigos y familiares y nos enteramos de una historia de amor algo problemática. Por fin, esta introducción se acaba y empieza lo que todos queremos ver; el ataque de un monstruo de 20 metros a la ciudad de Nueva York. Y aquí es donde comienza una serie de incongruencias que da que hablar. Porque toda la película está grabada con una cámara de vídeo, la cámara de vídeo de Bob. Y resulta que el tipo que está grabando la cámara NUNCA la apaga. Nunca. Ni aunque el monstruo le eche el aliento a la cara. Y yo me pregunto, ¿es esto lógico? Es decir, ¿por qué grabarlo TODO? ¿Quién reaccionaría así? ¿Por qué intentan justificarlo con una sola frase: "la gente querrá saber qué pasó"? ¿No es más lógico salir cagando leches (perdón por la expresión) que quedarse como un pasmarote a grabarlo todo, hasta lo más innecesario?
Casi todos los errores del guión giran en torno a esa gran pregunta: ¿quién narices haría eso? Y así cientos de gazapos más. Pero, y he aquí el gran acierto del guión, este error favorece mucho a la película. La tensión, el terror, el miedo, la angustia... gracias a esa cámara que no se apaga nunca y que parece tener batería infinita somos testigos en primera persona del ataque del monstruo. Del monstruo y de sus parásitos. Y el guión consigue transmitir esos sentimientos gracias a situaciones típicamente comunes. Es decir, todo el relato está tratado con una realidad pasmosa dentro de la fantasía propia de un relato de estas características. Es decir, escenas como el derrumbe de los edificios, la huída por el puente, la gente haciendo fotos con su móvil a la cabeza de la Estatua de la Libertad, los saqueos a comercios, el centro comercial tomado por los militares... Todo ello sabemos que es real, y que si llega a producirse un ataque de esa envergadura ESO es lo que pasaría. De hecho, las comparaciones con ataques terroristas de los últimos años son frecuentes.
¿Y qué decir de los personajes? Aparte de las actuaciones (de las que ya hablaré), todos los personajes también parecen totalmente reales. Pero aquí entran también los tópicos, y todos los personajes, en algún momento u otro, tomarán decisiones simplemente estúpidas, siempre en favor de una trama palomitera y puramente comercial. Es decir, TODOS acabarán siendo héroes. Sin más. Porque sí. Porque necesitamos héroes y otra vez el ciudadano medio se convierte, de golpe, en quien no es. Muy bien.
Y termino. Tópicos. Tópicos y más tópicos habrá en Cloverfield. Sabemos que gente morirá, que no todos se salvarán y que el ejército no puede con el monstruo. Aunque todo parece muy real, también parece previsible. Y no ayuda el hecho de que termine la película y tener la certeza de que la histyoria aún no ha acabado, que pudo haber sido más y querer una segunda parte enseguida.

¿Música? Nada. Solo el tema final (que no he oído) y un ,ontón de estupendos efectos de sonido que aumentan la sensación de realidad que aporta la película. El doblaje lo esperaba peor, pero me ha sorprendido. No es excelente, pero cumple.

Hablando de la realización, es obligatorio comentar el recurso de rodar con una cámara de vídeo casera. Aquí está muy bien explotado, consiguiendo darle forma y espíritu a un guión flojo. Como ya apunte, llegas a sentirte uno más en la historis. Este recurso no es nuevo, pero ha sido muy poco utilizado y en películas como ésta su uso resulta crucial para convertir este Cloverfield en una película de suspense realmente buena. Pero siempre, qué coincidencia, el personaje que graba apunta al mejor lugar, al mejor plano para que nos enteremos de todo. Muy bien, no sabe ómo se usa pero de pronto se convierte en todo un director de cine. Perfecto. No digo con esto que me moleste la cámara, pero sí que la realización de la grabación dentro de la historia no está explicada correctamente. Aparte de que grabar a todas horas un ataque no parece normal.
Aparte de este asunto, el montaje es eficaz en todo momento. Logra darle ritmo a la película, un ritmo que necesita para que no se haga aburrida.
Los efectos especiales, normalitos y también eficaces, sorprendentes para haber costado 30 millones. El monstruo, realmente estremexcedor pero me decepcionó un poco; algo enclenque. Y sí, se ve en toda su gloria en determinados momentos.
Las actuaciones, normalitas tirando a lo bajo. Actores poco conocidos ponen cara de miedo y gritan mucho.

Y he de hablar de algo más. Porque J.J. Abrams ha jugado con nosotros. Este tío sabía que tenía una película mediocre entre manos, una película simplemente destinada a verla en momentos en los que no hay nada que ver. Sabía que una publicidad pobre no daría resultados. Y pudo haber explotado la película a bombo y platillo. Pero apostó por una publicidad más eficaz, basada en el secretsmo y el márketing viral. Y estoy seguro de que sabía perfectamente lo que iba a pasar. Que millones de personas estaríamos pendientes de Internet, atentos a cuaquier información sobre el monstruo o el título. Que estaríamos haciendo conjeturas sobre la historia. Que buscaríamos relaciones con Perdidos u otros productos relacionados con la firma Abrams. Y que, en el cine, nos daríamos con un canto en los dientes. Porque esto es solo una película de monstruo más. A pesar de la grabación a mano. A pesar del aire realista que tiene. No innova, no cambia nada, no hará historia. Hemos pagado por una película del montón. Y Abrams ahora estará sentado en su butaca, riéndpse de nosotros, cpn los 50 millones que Coverfield recaudó en EEUU en su primer fin de semana, superando en 20 millones el presupuesto de la cinta. Porque sé que Abrams confiaba en recuperar el dinero invertido en solo dos días gracias a la campaña de publicidad. Y yo no puedo sino aplaudir a este tío, que ha engañado al mundo entero de una foprma elegante y del todo legal. Da igual que ahora el film fracase en taquilla. Abrams consiguión recuperar su dinero, así que nada le importará a partir de ahora. Bravo.

Mucho ha llovido desde aquel misterioso teaser de julio. Ahora Cloverfield está en nuestros cines, y la sorpresa no puede ser mayor. Los peores temores se confirman, y nos encontramos ante una película irreal y repleta de rrores, pero muy entretenida y angustiosa, y que simplemente coge las reglas del género y las adapta a su modo de ser. Para ver, disfrutar y recordar solo porque una vez fuimos de esos frikis que se tiraron horas devanándose los sesos y buscando en webs alguna mísera pista...

Lo mejor:

-Esa sensación de angustia y duda que te acompaña durante toda la película.
-75 minutos perfectamente condensados.
-Cine con el único objetivo de hacer disfrutar, sin más. Muy entretenida.
-El recurso de rodar cámara en mano, realmente eficaz.
-¿30 millones? Imposible.
-Cómo ha jugado Abrams con nosotros.

Lo peor:

-A pesar de todo, el guón es ridículo e imposible, repleto de errores y situacones para discutir.
-¿Para cuándo la segunda parte? Es necesaria.
-Cómo ha jugado Abrams con nosotros.
-Muy pretenciosa, en parte por las expectativas que creó.
-Que es otra película de monstruo más; no innova, no cambia nada.
-El título en España: ¿"Monstruoso"? ¿Y les pagan por esto?

TOTAL: