
Regreso a Narnia, pero echo de menos los tiempos pasados.
El que digan que Las Crónicas de Narnia: El León, la Bruja y el Armario es mala por ser infantil me sienta como una patada en los mismísimos. Primero, porque el público infantil también tiene derecho a sus películas. Segundo, porque la película aapta PERFECTAMENTE el libro, por lo que la "culpa" sería del escritor C.S. Lewis. Y tercero, porque por eso mismo es un cuento de como cuando éramos niños, con el que podemos disfrutar evadiéndonos de nuestra edad actual. Porque a veces necesitamos volver a nuestra infancia.
No culpo a los que se quejen de su duración o de habernos sido vendida como algo que no es, pero la primera parte de Narnia es, para mí, una excelente película fantástica y una correcta película en general.
Tal vez por el buen nivel de adaptación de la primera parte mis expectativas con ésta eran muy altas: como mínimo debían ofrecer lo mismo que ne la primera. Pero me equivoqué.
Esta, lectores y lectoras, es una adaptación que mantiene la misma historia que el libro original y le añade elementos que la enriquecen. Si en el libro apenas había profundidad en el tratamiento de los personajes aquí se consigue, o por lo menos se intenta.
Sin embargo, los cambios que se realizan aquí, aunque logran encajar en el desarrollo de la historia de forma semejante a como suceden en el libro, son a tener en cuenta. A medida que la proyección avanza asisto a cómo la historia, en esencia, se mentiene, pero el tratamiento en ocasiones cambia y los sucesos que en ella ocurren me resultan hasta extraños.
Hay nuevas escenas, como esa genial incursión al castillo que no aparecía en el libro y que consigue hacer más compleja la situación. Pero algunos momentos del libro original cambian para ajustarse a esos nuevos elementos, cuando en la primera parte ocurría al revés.
Por eso, si eres lector de esa pequeña pero gratificante saga que es Narnia, asistorás a los intentos de Caspian por obtener el trono, tal y como ocurren en el libro. Pero el tratamiento, aunque conserva la fidelidad necesaria, es ligeramente diferente. Por poner un ejemplo, el aprendizaje de Caspian en su infancia a manos del profesor Cornelius desaparece.
Nunca debieron hacer una primera parte tan idéntica a la obra escrita. Por ello, esta segunda parte se veía obligada a ofrecer lo mismo, y no lo hace.
Me gustó mucho volver a escuchar los temas de la primera parte en esta segunda; me devolvieron de nuevo a Narnia. El resto de la BSO es correcta. El doblaje, muy malo para los niños y bueno para los demás.
Andrew Adamson vuelve de nuevo a la dirección, con lo que su buen resultado en la anterior entrega se repite aquí. Es un trabajo correcto y adecuado, aunque prefiero las escenas de acción de la primera parte que éstas; simplemente, aquellas están mejor resueltas.
Los niños conectan con el público y convencen, aún más que en la primera parte. Los nuevos actores cumplen, a excepción del soso Ber Barnes como Caspian. Las incorporaciones hispanas a la película no son tan especiales como se nos hacía creer; no así como con la ambientación, realmente conseguida. La dirección artística se mueve entre el colorido de Narnia y la frialdad de corte Siglo de Oro Español de los telmarinos, sin duda de lo mejor de la película.
Los efectos especiales al nivel de la primera; es decir, buenos. Efectivos personajes en CGI se mueven junto a personajes reales y seres mitológicos consiguiendo un resultado espectacular.
Pero no es espectaculaidad lo que se requiere, sino carisma, alma, ganas de hacer algo bueno. La primera parte me hizo conocer Narnia y desear vivir allí. Me mostró un mundo fantástico donde todo es posible. Me devolvió a la niñez. Ahora vuelvo a Narnia con la certeza de que ha cambiado, pero salgo decepcionado. No veo magia, no veo fantasía, solo veo el símbolo del dinero llamando a la puerta. Y una duración excesiva y muy pesada.
Bueno, siempre nos quedará Aslan...
Lo mejor:
-El propio Aslan, de nuevo la pIeza fundamentel de la película.
-El diseño artístico telmarino, clñaramente influenciado por la cultura española del siglo XVI.
-La incursión al castillo, un añadido bastante generoso y que sale bien parado.
Lo peor:
-La adaptación; aunque en esencia sea buena no logra conseguir un resultado satisfactorio.
-Los momentos finales, más cercanos a El Señor de los Anillos que a Narnia.
-Que la vida de Caspian como niño no aparezca en la película, lo que resta sentido a su historia.
-La sensación general de decepción que deja; que consiga que eches de menos la primera parte.
TOTAL: 




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