Batman comienza y resucita.

SPOILERS.

Ya critiqué a esta película en el antiguo blog hace tiempo, es verdad. Pero el ver la saga por orden me ha hecho replantearme varios aspectos negativos que señalé en dicha crítica.
Sirva esto únicamente como nota aclarativa, nada más. Porque Batman Begins es, a mi juicio, la mejor película de la saga de Batman y una de las mejores de superhéroes. Y lo sigue siendo aun a tres años de su estreno, a la espera de El Caballero Oscuro (mierda, me ha acabado gustando el título en español... xD).
Un 20 de junio de 2005, si no recuerdo mal, allí estaba yo en el cine. No sabía gran cosa de la película: solo tenía vistos dos trailers (en el cine, no tenía entonces Internet) y habría visitado la web un par de veces (cuando iba al Ciber). De modo que el visionado de Begins me ofreció multitud de sorpresas.
Por aquel entonces las películas de superhéroes estaban alcanzando niveles nunca antes vistos (y que aún no han desaparecido). Pero algo raro notaba; el cine de la Marvel, prácticamente el único, empezaba a decaer: X-Men 2 había sido la últia película decente (y lo fue hasta Iron Man, este año). ¿Qué podría hacer DC frente a esto? ¿Cómo lo aprovecharía?
Para suerte nuestra, estupendamente.

El origen de Batman es de sobra conocido: Bruce Wayne asiste al asesinato de sus padres a manos de un atracador. Hasta que se hce adulto se entrena para combatir el mal, y finalmente se viste con un traje de murciélago para combatir el crimen sembrando el miedo en los corazones de sus enemigos. En lso 80, Frank Miller escribió Batman: Año Uno, que supuso la re-escritura de ese origen. Básicamente sigue siendo el mismo, pero el cómic obviaba algo muy importante: ¿qué fue de Bruce Wayne durante sus años de entrenamiento? Año Uno situó a Batman en una ciudad más oscura y con mucha más corrupción, puso al héroe frente a un enemigo despiadado. Pero analizaba el efecto del enmascarado a su llegada a la ciudad, no mostrba cómo se entrenó y llegó a ser un formidable luchador.
Begins cuenta todo ese misterio, da respuesta a los siete años que Bruce Wayne estuvo fuera de Gotham.
Befins analiza la mitología de los superhéroes desde una perspectiva real. Sumerje al héroe en el mundo actual, fuera de los excesos del cómic (aunque no los olvida para nada). Todo el guión busca una máxima fidelidad a la obra escrita y dibujada, pero indagando en los motivos que llevan a Bruce a convertirse en Batman. A partir de ingeniosos flashbacks que pueden despitar a más de uno, se nos muestra por qué Bruce es quien es, cómo llego a adquirir esa personalidad, por qué actúa de ese modo. Para mí, el mejor de todos es aquel que nos cuenta el momento en el que Bruce vuelve a Gotham para asistir al juicio del asesino de sus padres; en ese momento Bruce descubre que la venganza no es la solución, puesto que le convierte en un criminal, y que su ciudad está bajo el control de mafiosos que la han sumerjido en el miedo. Por ello, debe aprender cómo piensan los criminales, qué les jueve a actuar así, por lo que se marcha durante años de Gotham y viaja por todo el mundo.
Una vez concluye su entrenamiento, Bruce vuelve a Gotham. Pero ya no es el mismo, acabar con el crimen se ha convertido en una obsesión. Una obsesión que le lleva a crearse una nueva identidad que le sirva para poder luchar contra el mal con toda intimidad. Bruce consigue equipamiento militar en una serie de momentos muy bien llevados, con los que se subraya aún más la visión realista de Nolan y Goyer (los guionistas).
Y así termina la primera parte, una primera parte totalmente distinta a lo que el género superheroico nos ofrece en el cine: una primera parte donde se intenta dar un sentido al superhéroe, donde se indaga mucho más en la psicología de Batman. Lejos de aquellas películas en las que el héroe decide ponerse un disfraz y combatir el mal sin ningún motivo, Batman Begins explora en el pasado de Batman para dar un sentido a su futuro.
Así llegamos a la segunda parte de la película, en la que prima sobre todo la acción y se muestran a los villanos. Multitud de villanos: Espantapájaros, Falcone y el mismísimo R'as Al Ghul, unto a otros personajes del mundo de Batman cuya presencia es anecdótica (como Zsasz). Todos estos villanos, si bien algunos aparecen brevemente en la primera parte, tienen su momento en esta segunda. Y, aunque el guión los sabe tratar estupendamente y les da su tiempo justo a cada uno, una hora es poco tiempo: el peso del guión recae sobre el héroe. Los villanos no son anecdóticos, no pasan a los altares de los villanos de Batman en el cine.
Esta segunda parte da a Batman una lucha y una misión. No es una parte quetenga tanta profundidad como la primera, pero sí está excelentemente narrada. Y en ella Batman se posiciona en donde debe estar: luchando contra el crimen pero sin llegar a convertirse en un criminal.
Llega entonces el giro de la trama: se descubre quién es realmente R'as Al Ghul. Y yo no puedo sino aplaudir y descubrir que siempre ha sido Ducard, verle y darme cuenta de incluso parece R'as Al Ghul.
Pero entremos en R'as: en el cómic es un líder de unos terroristas árabes que quiere acabar con el mundo para salvarlo. Es uno de los villanos con más carisma de Batman. Por desgracia, el guión no le da el protagonismo que merece, se convierte en el villano principal, y tiene su momento estelar, pero no se aprovechan todas sus posibilidades. Se cambia incluso el país de procedencia, de Arabia a China, de terroristas árabes a ninjas.
Termina la película, y se nos ofrece la metáfora de la escelada: Batman ha aparecido, ¿con qué contraatacará el mal? La respuesta es inmediata: un nuevo villano, Joker. Una segunda parte está servida. Y una escena inmejorable.
Es, resumiendo, el mejor y más profundo guión de superhéroes que se ha hecho. Y se puede mejorar.

Aunque muchos critican la BSO de Hans Zimmer y James Newton Howard, a mí me gusta. Es una BSO diferente, con temas excelentes por parte de Howard y otros llenos de acción por parte de Zimmer, donde ya se intuye un nuevo tema musical para Batman (y que han desarrollado en El Caballero Oscuro). La música consigue acompañar perfectamente a la película.

Christopher Nolan, director de la cinta, ofrece un trabajo solvente y casi excelente. No es una dirección muy complicada, pero cumple con su objetivo con creces. Son particularmente reseñables aquellos momentos en los que Batman usa el sigilo y la oscuridad para acabar con sus enemigos, escenas en las que Nolan sabe transmitir perfectamente la tensión del momento. Mención aparte son las criticadas secuencias de acción: son confusas, sí, pero varios visionados me han hecho desentrañarlas y encontrarles sentido y orden, aunque no por ello dejan de ser mejorables.
Christian Bale nos da a un excelente Batman; el traje le queda como un guante, consigue dar con la pose amenazadora del personaje y transmitir toda su ocsuridad y rabia. Como Bruce Wayne cumple, es el mejor desde Michael Keaton; pero, ciertamente, nunca ha habido en el cine un Bruce Wayne perfecto. Michael Caine da vida a un Alfred con mucho más protagonismos que en otras películas de la saga, al igual que Gary Oldman como Gordon (el parecido es increíble). Cillian Murphey encarna a un estremecedor Espantapájaros, y Liam Neeson a un eficiente Ducard y R'as Al Ghul. Morgan Freeman ofrece su buen hacer como Lucius Fox en un papel que le necesitaba. Lo peor del reparto es, sin duda, Katie Holmes como Rachel Dawes; un papel carente se espíritu y garra, un papel casi pésimo.
La Gotham gótica de Burton desaparecida está, pero en su lugar tenemos una ciudad totalmente real, aunque no reniega de la oscuridad que necesita. Los efectos especiales son eficaces, y no se abusa del CGI.

A la espera de su secuela, El Caballero Oscuro, Batman Begins se convierte en la mejor película de la saga de Batman. Le da un origen excelente al héroe y lo resucita, nos devuelve la fe en la saga perpetrada por Schumacher (comparada con Batman & Robin, Begins es una obra maestra). Y, por ahora, es la mejor película de superhéroes producida hasta la fecha. DC lo consiguió, y miles de fans de Batman asienten satisfechos.

Lo mejor:

-El tono realista de todo el relato, necesario para el relanzamiento de la franquicia.
-El guión en general, alejado de los cánones del género pero sin renunciar a algunos de ellos y ofreciendo una profundidad en los personajes excelente.
-El fabuloso reparto.
-El nuevo Batman, el mejor hasta la fecha.
-Aunque lo señalé como un error en la crítica anterior, ahora me retracto: un perfecto origen para el personaje, a la espera de que llegue a convertirse en el héroe de multitud de gadgets y despiadada brutalidad.

Lo peor:

-Que no se aproveche a R'as Al Ghul como debería.
-Katie Holmes; menos mal que no aparece en la nueva película.

TOTAL: