
Lo han vuelto a hacer.
SPOILERS.
Repasemos la filmogría de Pixar. Toy Story (1995), una original y entretenida cinta de animación por ordenador, la primera de la historia; Bichos (1997), inferior pero divertida. Toy Story 2 (1999), genial secuela, para mi gusto superior a la primera; Monstruos S.A. (2001) genial cinta, muy conmovedora y especial; Buscando a Nemo (2003), le falta para ser una obra maestra, pero su simpatía y acrisma se contagian; Los Increíbles (2004), fantástica historia de superhéroes con buen mensaje familiar; Cars (2006), infantiloide y decepcionante película, la peor de su filmografía; Ratatouille (2007), estupenda, magnífica película, la mejor de todas.
Hasta que llegó WALL-E.
Tengo a Ratatouille en lo más alto de la lista desde hace un año. Adoro a es rata, adoro el fantástico guión, adoro esa película. Pero ese pequeño robot de ojos tristes ha conseguido que sienta lo que no sentía desde Ratatouille, y esta vez ha sido con mayor intensidad: amor por el cine.
WALL-E es un robot programado para comprimir las basuras de la Tiertra en un futuro en el que la contaminación de nuestro planeta es tan alta que la Humanidad se ha establecido en el espacio. Pero WALL-E no es un robot cualquiera: es un robot muy curioso, que recoge cada día objetos que a él le parecen interesantes como una bombilla, mecheros, cubiertos... Un buen día su vida cambiará para siempre cuando aparezca EVA, otro robot de la que WALL-E se enamorará perdidamente y a la que seguirá a donde haga falta, incluído el espacio...
Pixar siempre se ha caracterizado por el mismo patrón: coge una idea original, una trama sencilla, elos típicos valores positivos y una forma de narración soberbia. Con WALL-E esto alcanza niveles extraordinarios por una sola razón: los robots no hablan, y desarrollan su historia de amor sin que digan ni una palabra (solo aprenden a decir sus respectivos nombres, pero poco más).
La película se divide claramente en dos partes: una primera nos presenta a WALL-E y el estado de la Tierra dentro de 700 años, se nos muestra el cometido de WALL-E y su curiosidad por todo lo que le rodea y se establecen las bases para el resto de la historia en un comienzo excelente, con poquísimos diálogos (únicamente los de las pantallas anunciando la vida en el espacio) conectas con el robot y te asombras por el estado del mundo. Notamops que el robot tiene sentimientos, que desea encontrar a alguien, que no quiere a estar solo. Todo acompañado de la música de Hello Dolly. ASparece EVA, y el asunto cambia. La robot tiene una misión desconocida que cumplir, pero WALL-E se encargará de enseñarle, aunque sea solo en unos minutos, las curiosidades de su mundo, y comienza una relación de amistad. WALL-E muestra por EVA un sentimiento de protección y cariño inaudito.
Y así la historia continúa. Tras este excelente comienzo, donde los dos robots se ganan nuestro cariño inmediato, camba el escenario. Y comienza una segunda parte igual de excelente que la anterior. En ella vemos a dónde llevan los problemas de la humanidad, a qué extremo ha llegado la incomunicación y la desgana. El guión se atreve a mostrarnos una humanidad regida por la rutina y válgame la redundancia, la deshumanización. En la nave AXIOM todos los humanos apenas se mueven, dejan que los robots trabajen por ellos. La llegada de WALL-E supone una revolución que saca de la rutina a unos cuantos robots y humanos...
Y, aunque esta segunda parte sea más predecible, nos guarda momentos bellísimos capaces de emocionarte hasta lo más profundo de tu corazón. No quiero destripar mucho de la historia para aquellos que no la han visto (y si estás leyendo hasta aquí. ya sabes parte de la historia; no digas que no he avisado), pero solo puedo decir que en esos momentos se desarrolla por completo todo lo que se había preparado: la relación entre los robots, el destino de la raza humana, el estado de la Tierra... Todo está ya visto, sí, pero Pixar lo trata con un cariño y una originalidad que te atrapará sin remedio. Aunque ya veas cómo va acabar la película te sorprenderás a ti mismo viendo cómo deseas que todo acabe bien. Tienes el corazón en un puño, deseas que llegue el final feliz que sabes que va a haber. Sientes dolor, asombro, felicidad... Disfrutas con las escenas de acción, te ríes con cada robot que sale, te entristeces al darte cuenta de la realidad que ocutan algunos personajes... Nos da temas poco frecuentes en el cine de animación como la condición humana, el amor fuera de ñoñerías típicas, la risa más inocente, la pasión por el sentimiento más profundo, la deshumanización, el sentido de la vida...
WALL-E nos da una excelente película de ciencia ficción con los suficientes alicientes para el espectador infantil, pero que también sabe llegar al adulto. Como siempre ha hecho.
La BSO excelente también; muy parecida a la de Buscando a Nemo, tengo que admitir. Por cierto, solo hay dos películas con las que saldría del cine silbando un tema de Hello Dolly: la propia Hello Dolly y WALL-E.
En cuanto a la calidad de las animaciones, se han superado. Los gráfics alcanzan niveles de realismo impresionantes, que te dejan completamente embobado. Al llefgar al espacio la perfecta unión de imágenes bellísimas, BSO conmovedora y el personaje de WALL-E logran maravillarte. Adrew Atanton ha vuelto a desmotrar su valía con esta película que le ha colocado en lo más alto. Para mí WALL-E ha entrado en el primer puesto de Mis películas de animación favoritas, empatando directamete con Ratatouille.
Pero hay algo que tiene WALL-E y no Remy. Ratatouille me encantó, y su final me cautivó. Pero la intensidad que tenía ese final me la ha ofrecido WALL-E en más ocasiones y con mucha más fuerza. WALL-E itne momentos de una garra y un poder emotivo que no había visto en años. Todo forma un conjunto que centra tus sentidos y "asalta" tu mente, haciéndote saber que estás asistiendo a una obra maestra. Sin palabras, los gestos de los robots lo dicen todo, se vuelven mejores y más expresivos que los propios humanos.
Salí anoche del cine sin articular palabra. Intenté poner en orden mis ideas. Lo único que pensaba era: "Su puta madre, lo han vuelto a hacer". Ahora mismo sigo maravillado con lo que la compañía de animación nos ha dado. WALL-E es arte, es sentimiento, es pasión, es cariño, es fuerza, y simpatía... Un simple robot se ha vuelto adorable. WALL-E es un aviso, una advertencia, pero también guarda lugar para la esperanza.
Son películas como ésta las que convierten al cine en un arte. Lástima que sean tan pocas.
Lo mejor:
-Por encima de todo, el propio WALL-E.
-La calidad gráfica de las animaciones.
-Su capacidad de hacer sentir al espectador.
-Hay tópicos, pero están muy bien llevados y narrados que no molestan.
-En resultado total, en general.
Lo peor:
-Poniéndonos muy puntillosos, que no haya un plano final muy potente.
TOTAL: 




PD: El corto de este año, Presto, es buenísimo; de los mejores de Pixar.


8 ago 2008 | 05:40 PM
darkpadawan
Tenía un buen pálpito con esta película. Además, incluso en sus momentos más bajos creo que Pixar le da mil vueltas no ya a cualquier otro estudio de animación, sino de cine en general.
Me alegro de que sí, de que lo hayan vuelto a hacer.
10 ago 2008 | 02:16 PM
sarahsweetsarah
...es genial...me recordaba a e.t....me lo pasé muy bien, fuí con tres niños a verla y ellos se rieron mucho también, aplaudimos al final...y nos dió penita que se acabara...ohhhhh...eva...eeeevaaa....eeeeeeevaaaaaaaa!!!!!!
11 ago 2008 | 02:13 AM
Santi / The Monkey Show
¡Qué pedazo de mamones! Lo han vuelto a hacer, si señor. En mi blog también la he puesto por las nubes y he comenzado de forma similar, pero es que "WALL·E" no merece menos, pedazo de peliculón. La vi el miércoles y aún la tengo grabada en mi mente, de esas películas que no se olvidan porque te abren puertas del cine a las que otros films no consiguen ni llegar, un cine que te ENAMORA y se apodera de ti.
Pixar suma y sigue, no falla (las únicas que no he visto son "Cars" y "Toy Story 2") y parece que no tiene intención de hacerlo; tal y como está el panorama actual del cine de animación CGI sigue apostando por cosas nuevas, arriesgando y buscando nuevas propuestas que EMOCIONEN al espectador. Son los reyes, y punto. Y se merecen estar ahí por su atrevimiento.
WALL·E enamora; es tan entrañable que no te puedes sacar de la cabeza sus ruiditos. Pon un WALL·E en tu vida.
Por cierto, gran post maestro Espielberg.
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