Y, ¡sí!, continúan los SPOILERS.

Las escenas de acción son lo suficientemente trepidantes como para contentar y sorprender, dejarte con la boca abierta. Las de drama consiguen transmitirte directamente la tristeza de la situación. Los diálogos son fantásticamente representados, calando al espectador.

Y es ahora el momento de hablar de un tema importante: las actuaciones. Si ya en la primera película sobresalían, en esta cuentan con una auténtica joya.
Christian Bale vuelve a su papel de Batman/Bruce Wayne y no varía ni un ápice su actuación de la primera, que ya de por sí era fantástica. Vuelve a ser el mejor Batman y Bruce de todos. Lástima que su personaje tenga algunas carencias, como el hecho de no sentir la suficiente pena por la muerte de Rachel.
Tanto Gary Oldman como Michael Caine y Morgan Freeman cumplen. Me gusta sobre todo la actitud paternal de Alfred en esta película, al estilo de Begins. De Lucius no me acabo de tragar las razones que le hacen dimitir...
Aaron Eckhart, un actor muy visto en comedias y algún que otro thriller, demuestra que fue una elección acertadísima como Harvey Dent. Su actuación, dentro de lo que lleva su personaje, es todo un descubrimiento (por lo menos para mí). Consigue hacer creíble a Dent y darle humanidad. Y su transformación en Dos Caras, además de fabulosa, le transforma: su actuación se vuelve mucho más tenebrosa, y no por ello se hace menos creíble. Su Dos Caras refleja la locura propia del personaje, su lado oscuro.
Maggie Gyllenhall no me llama la atención para nada, se agradece el cambio de Katie Holmes, pero Gyllenhall no lo hace lo suficientemente bien. Una pequeña decepción.
Y ahí, bien presente, a la vista de todo el mundo, está Heath Ledger. Ahí está Joker.
Hubo mucha incredulidad, como dije. Y nos hemos tenido que tragar nuestros comentarios definitivamente.
Su Joker es espectacular.
No solo porque Ledger muriese. Sería rastrero y hasta gilipollas si pensase eso. Y, francamente, no me veo tan mal.
No, Ledger aquí hace de Joker su personaje. Le da un nivel de locura determinado y mucho más. En cada escena donde sale Joker, si ya de por sí tienen garra, Ledger les da vida. Joker se convierte así en el payaso psicópata y sádico que siempre debió ser. Ledger utiliza gestos, movimientos, risas... para construirle y darle una personalidad propia a Joker. Joker roba todas las escenas de la película, pero solo porque Ledger lo consigue. Nada de histrionismos ni sobreactuaciones. Este Joker tiene una naturalidad innata, se nota en él el trabajo que Ledger depositó, se nota que hubo una preparación. Ledger se vuelve loco a sí mismo para hacer de Joker un loco inolvidable. Le da oscuridad, le convierte en un villano en toda regla.
No tenéis más que ver algunos momentos clave: la presentación, la salida del hospital, la entrada en la fiesta... en todos ellos la actuación de Ledger está plagada de pequeños y grandes detalles que hacen de su Joker una actuación rica en matices y de una profunda personalidad.
No penséis que exagero. Esta actuación en inolvidable. Por todo lo sucedido y por méritos propios. Este nuevo Joker se ha convertido en uno de los grandes villanos del cine. Hay que verlo para comprobarlo.
Y la gran pregunta: ¿mejor Nicholson o Ledger?
Personalmente, me niego a echar por tierra la actuación de Nicholson. Ambos Jokers son diferentes tanto en su concepción como en su forma. Por ello, son actuaciones diferentes. Mejor es Ledger, claro está; Ledger no cae en el histrionismo de Nicholson y crea un personaje más complejo. Pero el Joker de Nicholson, ese payaso bufón psicópata, mucho más cómico, es perfecto en su estilo. Son dos personajes diferentes, admitámoslo. Una actuación es mejor que la otra, pero ambas son excelentes dentro del personaje al que corresponden.
Y otro apunte: Joker no muere en la película. ¿Qué hacer?
Si Ledger no hubiese muerto, ya estaría pidiendo a gritos que volviese. Ledger no está. Y nadie podría sustituirlo, por dificultad o por respeto a su persona y papel.
Pero tampoco podría haber muerto en la película. Hablamos de un personaje con demasiada fuerza. NECESITA otra película más.
Se presenta un dilema. Y, por mi parte, dejaría las cosas tal y como están. Podrían volver a Joker con otro actor, pero no sería lo mismo. Que dejen al Joker en el recuerdo de todos y no nos lo intenten sustituir. Aunque bueno, a lo mejor nos sorprenden...
Nota: qué manera más vil de desaprovechar y despachar al Espantapájaros, aunque poco habría hecho en esta entrega.

Los aspectos técnicos también son sobresalientes. El maquillaje consigue crear a un Joker que refleje su lado siniestro, pero sobresale en Dos Caras: su maquillaje es simplemente aterrador, asqueroso y brillante a partes iguales. Está perfectamente realizado, y el CGI usado en él no canta mucho. Hablando de CGI, se usa poco en la película, y cuando se usa el resultado es muy bueno. Los efectos especiales son puramente tradicionales, empleando poco ordenador y mucha maña. El vestuario también tiene su presentación en esta película, desde el ajado traje del Joker hasta el flamante y chulísimo nuevo traje de Batman (y yo que dije que tenía cabeza bombilla...). El atrezzo también es importante en esta película; todo artilugio de Batman tiene su utilidad, tarde o temprano.

Seguimos sin tener la Gotham gótica, oscura y deprimente, pero en su lugar tenemos una ciudad normal, fría y deprimente. A esto ayuda la estupenda fotografía, en la que predominan esta vez los tonos azules.

Realización estupenda, actuaciones magníficas, un Joker fabuloso y extraordinario. Un referente para el futuro.

Continúa.