In crescendo.

SPOILERS.

Me da igual.

Vale, es una forma rara de comenzar esta crítica. Pero no encuentro mejores palabras.

Hay películas ante las que un crítico, ya sea aficcionado (donde me incluyo) o experto, ha de demostrar su humanidad. Películas que, a pesar de no ser perfectas, bien podrían serlo. Hasta el crítico más exigente debe rendirse ante ciertas películas que, aunque tengan imperfecciones, consiguen emocionarle. En ocasiones la impresión final consigue hacerte olvidar todo lo anterior. Hay películas que, a pesar de todo lo anteior citado, merecen, un diez. Esta es una de ellas.

El padre de Indiana Jones ha desaparecido, secuestrado mientras buscaba el Santo Grial. Indy deberá encontrarle, ayudado de la Dra. Schneider y Marcus Brody, el decano de su Universidad.

El Santo Grial. La reliquia de las reliquias. El mejor McGuffin del cine de aventuras. El objeto por el que Arturo tiene epopeyas enteras. El mito que ha despertado la imaginación de generaciones enteras.

Admitámoslo, soñar con la vida eterna es algo común a todos los mortales. ¿Cómo iba Indiana Jones a desperdiciar esta oportunidad de pasar a la historia? Se trataba de meter de lleno a Indy en las leyendas artúricas, en el mito de la inmortalidad, en la Edad Media, en la leyenda basada en un objeto de poder más famosa e influyente de la historia. Se le devolvía al desierto, a las reliquias religiosas, a los nazis como enemigos. Se olvidaba ese "bache" de El Templo Maldito y se volvía a los tiempos dorados de En Busca del Arca Perdida.

No podían fallar. No lo hicieron.

Porque me da igual que el guión no sea tan narrativamente perfecto como el de la primera película; ese guión estaba tan calculado y tan meticulosamente encajado, redactado, pensado y organizado que es casi imposible de imitar, y ésta película por poco lo congigue. Me da igual que en ocasiones recurran a salidas fáciles y bobas a los problemas que se han buscado; por ejemplo, el hecho de que el Hermano de la Espada sepa sin saber cómo dónde está encerrado el Dr. Jones pero no sepa que Elsa es una nazi, o que las respuestas en ocasiones ean demasiado sencillas. Me da igual que el humor llegue a ser demasiado absurdo; un poco es bueno, pero en momentos como el secuestro de Marcus parece que estamos viendo una comedia de Chaplin. Me da igual que el Diario se convierta en el mapa con todas las soluciones a los problemas que se presentan, y que aun sin las páginas principales los protagonistas puedan perfectamente ir a la caza del Grial. Me da igual que el romance entre la Dra. Schneider e Indy dure demasiado poco. Me da igual que, tras el prólogo, la película entre en una molesta monotonía, de la que por suerte se recupera rápido; las situaciones y los diálogos ingenuos de esos momentos tampoco ayudan (la escena de Indy recuperando la cruz de oro me parece exagerada, tramposa y demasiado rápida; igual sucede con las idas y venidas de Marcus en poder de los nazis, o con el hecho de que haya varios Griales falsos sin saber de dónde han salido)..

Me da igual. Porque puede que la película tenga todos esos "defectos", pero eso no resta nada a la calidad general.


Podrá no ser perfecta, pero Indiana Jones y la Última Cruzada es la consagración de la saga como una de las mejores del cine de aventuras y una sustancial mejora de todos sus apartados.


Alabé en la crítica a En Busca del Arca Perdida al villano, a la chica, a la historia, al esquema de la búsqueda de un tesoro, a los villanos, al propio héroe y a sus secundarios. Por fin, esta tercera película cumple la "regla de las secuelas", regla que no cumplió la segunda parte: tomar lo bueno de la película original y multiplicarlo por dos, pero sin que se pierda calidad y el resultado sea mucho más que una película palomitera descerebrada.

El personaje de Indiana Jones evoluciona, en gran parte debido a que la presncia de su padre conlleva a que su actitud sea más madura, sin dejar de lado la gracia y la alegría de su personaje. Cierto que se pierde el factor de anti-héroe, pero con esta película Indiana Jones asentó definitivamente su espíritu: héroe aventurero y cómico cuando debe, que no duda a la hora de conseguir sus objetivos pero que no se mueve por la codicia.

Pero el mejor personaje no es Jones, sino el otro Jones. Henry Jones Sr. Locuaz, sagaz, divertido, inteligente, entrañable. A pesar de que no es una buena figura paterna, creo que todos querríamos ser amigos de él, ¿no creéis? Henry Jones tiene en su poder los momentos más cómicos de la cinta (junto a Marcus), pero también los más tiernos, compartidos con su hijo. Conjuga perfectamente la sabiduría con la ironía, es el motor que mueve la búsqueda del Santo Grial, su verdadera adicción. ¿Por qué esa copa en especial? ¿Tal vez para poder tener todo el tiempo que quiera para poder estar con su hijo y recuperar el tiempo perdido? Quién sabe. Lo cierto es que Henry Jones es, sin duda, el mejor secundario de la saga. Muchos sentimos su ausencia en otras entregas (sí, me refiero a la cuarta)...

Por otra parte, también se cuenta con la resecia de Sallah y de Marcus. El primero, en un papel casi anecdótico, nostálgico. Marcus recibe más atención: deja de ser el simple decano de la primera parte para darse a conocer como un hombre puramente teórico e inteligente, pero despistado, el típco sabio sin cabeza. Pero no un payaso, para nada.

La sorpresa está en los villanos. Adquieren más protagonismo, tienen más actuación y peso en la historia, más importancia. La razónes simple: son los primeros personajes que traicionan a Indy. Por primera vez la chica de la película se convierte en villana; en este caso, Elsa tiene un final antológico, en el que demuestra su avaricia y sufre las consecuencias de la misma (da el falso Grial a Donovan y luego muere al caer por el barranco). Su romance con Indy no es tal, ambos sienten una atracción mutua pero que nunca llega a nada más. Donovan, la segunda traición de la película, recuerda mucho a Belloq en el sentido de ser otro historiador empeñado en descubrir una fuente de poder a toda costa. No le alcanza, desde luego (Belloq es el mejor villano de la saga), pero eso no le quita importancia. Los nazis, por ello, dejan de ser los típicos villanos, los obstáculos para el héroe. En esta ocasión se meten en los intersijos de la vida de Indy, logran demostrar por fin que tienen poder y saben cómo usarlo.

La historia me parece la mejor de la saga. No solo porque al añadir al padre y a las traiciones de Elsa y Donovan la madurez, complejidad y entrañabilidad del guión son mayores, sino porque cuenta con el mejor tesoro posible. La búsqueda del Grial es una búsqueda completa, en la que el tesoro se descubre al final, en la que hay pruebas, rutas que tomar y una equis marca el lugar.

Por saber usar excelentemente los elementos fundamentales de una buena película de aventuras, por mejorar las bases de la primera entrega de la saga, por darle a la trama un peso argumental mayor y por no dejar de lado el espíritu Indiana Jones, este guión solo puede ser considerado como excelente. Así que le perdono chascarrillos, errores de continuidad, monotonía y otros errores. Se lo merece.

La Banda Sonora de la película se puede resumir en tres adjetivos: portentonsa, poderosa, magnífica. John Williams llena la película de bellísimas melodías llenas de fuerza y pasión, de evocadores temas que trasladan a países exóticos y tiempos más antiguos. Conjuga estupandamente diversión, romance y acción, sin dejar de lado la magia y la fantasía. Momentos como la curación del Dr. Henry Jones no serían lo mismo sin la BSO de Williams.


Todo, desde la BSO hasta la labor de Spielberg, demuestra un cariño y una fuerza que el equipo creativo no ha sabido repetir.


La saga adquiere en la dirección una profesionalidad necesaria. Spielberg se atreve con los planos secuencia, experimenta, monta con inigualable maestría. No deja nada al azar, los fallos de continuidad de En Busca del Arca Perdida desaparecen. Un trabajo tan profesional solo puede ser calificado como sublime.

No voy a volver a decir que Harrison Ford vuelve a convencer como Indiana Jones; creo que ya me repito. Sean Connery es el que brilla en esta película: sin él, el personaje de Henry Jones Sr. no sería lo mismo. Irónico, divertido, Connery se desenvuelve que da gusto con su personaje. Junto a Ford froma una de las mejores parejas del cine de aventuras. Sn ya estelares momentos como su primera aparición, la desternillante escena de la playa o el final.

Sí, el final... Tras ese estupendo prólogo (en el que el malogrado River Phoenix nos hace ver que realmente él ERA el perfecto joven Indiana Jones), la película decae momentáneamente, pero poco a poco va subiendo, va mejorando, va ganando putnos. Y desemboca en un apoteósico clímax, que puede ser calificado como perfecto. Esa última media hora de la película es lo mejor de toda la saga, una maravilla argumental, sonora y visual. El desenlace en el templo debe pasar a la historia como uno de los mejores de la historia del cine. Una película In Crescendo, que comienza siendo como una más entre el montón y acaba atrapándote, entrando por la puerta grande.

Esa es la principal virtusd de La Última Cruzada. Se mejora a sí misma a lo largo de dos horas, y mejora a la saga en general. La película acaba, los cuatro jinetes parten hacia el horizonte, una sonrisa cruza tu cara de lado a lado.

Y mi espíritu crítico sabe que no puede ser duro con esta película.

Indiana Jones y la Última Cruzada es la mejor película de la saga. Más y mejor. No escatima en espectacularidad (tiene de las mejores escenas de acción dela saga, solo comparables a esa persecución en la selva de El Reino de la Calavera de Cristal), ni en recursos, ni en personajes. Supo definir al completo la esencia del personaje de Indiana. Le dio profundidad y prestigio a una saga que lo necesitaba.

Y tiene un caballero medieval de casi 1000 años, un viejo con gorro que destroza un avión con un paraguas, ninguna damisela en apuros, el Santo Grial, tres alucinantes pruebas, ratas (muchas ratas), persecuciones en lancha, amor en Venecia y cuatro jinetes galopando hacia una puesta de sol. No puedo pedir más.

Lo mejor:

-Toma lo mejor de la saga y lo eleva a unas cotas de calidad excelentes.

-Henry Jones Sr., interpretado magistralmente por un iluminado Sean Connery.

-El giro del guión relativo a las traiciones de Elsa y de Donovan.

-El Santo Grial, caballeros medievales e influencias de las Cruzadas: triple acierto.

-El clímax final, en especial la prueba del puente y la música que acompaña a la curación del Sr. Jones (para mí el mejor momento de la saga).

-La magistral dirección de Spielberg.

-Los nuevos y magníficos temas musicales de John Williams.

-La sensación de que en 1989 el equipo tenía ganas de trabajar y quiso hacer algo bueno por encima de todo.

Lo peor:

-Minucias, presentes sobre todo en la debilidad narrativa de algunos momentos (como el hecho de que aparezcan y desaparezcan nazis de dentro del tanque).

TOTAL:

PD: Muy bueno el detalle de poner bandejas junto a los falsos Griales; hay quien señala que el Grial no es una copa, sino una fuente o bandeja.