He hablado de todas y cada una de las películas. He hablado de los personajes de las mismas. He hablado de las BSO. He hablado de los videojuegos. He hablado de los gadgets.

Hoy toca terminar lo empezado.

Me falta el material del que salió todo lo anterior, los cómics.

Me declaro fan de Batman, pero lo cierto es que me faltan muchos cómics por leer. Aquí no vais a ver reseñas de Una muerte en la familia, La caída del murciélago, Arkham Asylum, Luz de gas, Los crímenes de la KGBestia y otros. Esos aún los tengo pendientes.

No; voy a destacar brevemente cuáles son mis comics favoritos de Batman y por qué me gustan. Hay de todo: desde simples tebeos hasta grandes novelas gráficas. Todos y cada uno de estos cómics tienen algo especial, algo por el que merecen estar en mi podio.

No suelo leer los cómics actuales de Batman, así que no estoy muy al día de su trayectoria actual. Pero personalmente no creo que lo necesite. Me dedico a leer lo que más me gusta e interesa, no a coleccionar día a día cada nuevo cómic que sale a la venta o en descarga.

Esa es mi filosofía tanto en cine como en música, cómcs, libros... Y me siento bien con ella.

Pero mejor será que pare de hablar de mi vidas, que no interesa en este momento, y empiece con el reportaje de verdad.


-EL REGRESO DEL CABALLERO OSCURO: la obra magna de Batman en los 80, un cómi que a día de hoy sigue siendo un putno de refenrencia incuestionable para el Hombre Murciélago y que está considerado como uno de los mejores de la historia, al nivel de Watchmen. Yo no soy de ese grupo (además, a mí me va más V de Vendetta), pero he de reconocer que El Regreso del Caballero Oscuro es cojonudamente bueno. Qué demonios, es magnífico. Frank Miller, en sus buenos tiempos, reinventa por completo a Batman devolviéndole a su faceta más oscura y brutal. En una Gotham gobernada por bandas hiperviolentas, no hay que andarse con tapujos. Y si ya tienes 50 años, tu forma física ya no es lo que era y la sociedad ha cambiado por completo, pues tu cruzada debe retomarse con mayor crueldad. El simple momento del regreso de la Gloria, con un montaje en paralelo, un excelente dibujo y una utilización de recursos casi cinematográficos, se convierte por sí solo en una obra maestra del cómic. Solo le falta música y ya aplaudo. El cómic verdaderamente triunfa en ese aspecto, en narrar el regreso de la leyenda con unas dosis altísimas de épica y espectacularidad, utilizando magníficamente el sentido del ritmo y del montaje. Falla, precisamente y casi estrepitosamente, a la hora de meter a Batman en un conflicto nuclear. Y a la hora de introducir a Superman (aunque el combate final entre ambos amigos es brillante). Pero la excelente trama, que Miller sabe cómo desarrollar y hacia dónde llevarla sin rodeos ni trucos baratos, hace maravillas. Y el dibujo, bastante moderado pero siempre útil y característico de Miller, nos devuelve una Gotham oscura, decadente y siniestra, y a un Batman repleto de energía y oscuridad a pesar de su edad. Para el recuerdo quedan las apariciones de Dos Caras y Joker (aunque el pintalabios de control mental choca y sobra), el combate en el cieno contra el líder mutante, el soberbio final, el ya mencionado momento del regreso de Batman, los monólogos (de una calidad que Miller ya no sabe encontrar) y Carrie como la nueva Robin. No es la obra maestra del género, pero eso no quita que como cómic sea excelente de principio a fin.

Hay continuación, El Contraataque del Caballero Oscuro, pero me alivió terminarlo y saber que semejante mierda no cambiaba en exceso la historia de ERDCB. Por favor, mientras leía esa indigna secuela parecía ver a Frank Miller inventando el guión sin control, como un potro desbocado...

-AÑO UNO: tras la genial maxi-saga Crisis en Tierras Infinitas (explosiva, emocionante y repleta de acción pura), los principales personajes de DC vivieron una remodelación. Aunque me falta leer la remodelación de Wonder Woman, a día de hoy Batman: Año Uno es la mejor, muy superior a la correcta El Hombre de Acero de John Byrne. Frank Miller, entonces en estado de gracia, nos dio una revisión del origen de Batman totalmente fiel a los principios del personaje pero a la vez sorprendentemente diferente y nueva a lo anteriormente visto. Dicen que Miller quiso escribir el origen de Batman tras haber realizado su final. Aunque como cómic me parece inferior al anterior por su brevedad, en él Miller reúne todos los elementos que hicieron grande a ERDCB y los modifica de forma sutil pero efectiva: Batman es un héroe novato, inexperto, ansioso por su misión. Gordon es un sargento limpio, de fuerte moralidad, que tiene que hacer frente a la terrible corrupción del Cuerpo de Policía de Gotham. En torno a estos dos personajes se desarrolla una historia en la que se nos presentan a los principales personajes del universo de Batman, incluyendo Catwoman, Falcone, Maroni o Harvey Dent. Gotham es una ciudad de prostitución, mafias, drogas, crimen, muerte... y un hombre vestido de murciélago aparece para poner el orden. Así de simple y de efectivo.  El extraordinario don para la narración de Miller hace que esta simple trama se vuelva compleja, completa, realista y sensacional. El mejor momento, la tercera parte, con Batman enfrentándose a decenas de SWAT para poder escapar de un edificio en ruinas. Lo peor, el apresurado final; Batman no llega a conocer a Gordon, pero acaba el cómic con ambos estableciendo una relación de amistad. David Mazzucchelli cumple, con un estilizado dibujo que recuerda a la Edad de Oro. Lo leí descargado hace tiempo, y no me pareció para tanto. Una vez lo tuve en formato papel, descubrí sus virtudes. Muy bueno. Hay Año Dos y Año Tres, pero paso de leerlos.

-EL LARGO HALLOWEEN: o Batman dentro del género negro. Un misterioso asesino hace estragos entre la mafia. Y siempre actúa en fecha festiva, dejando un regalo relacionado con dicha fecha en el lugar del crimen. Batman, aún un novato, pero siempre una figura aterradora, tratará de descubrir quién es el misterioso Festivo, mientras que toda una legión de villanos y mafiosos buscan lo mismo... para acabr con él. Tras las correctas historias de Haunted Knight (algo fallidas, pero entretenidas), Jeph Loeb y Tim Sale se atreven con un proyecto mayor, con meter a Batman en un Halloween de trece meses. Un reto tan grande que pudieron no salir bien parados. Por suerte, no es así, y El Largo Halloween es una historia entretenida, excelentemente narrada y solventemente dibujada (aunque no termine de convencerme). Atrapa desde el principio, presenta a personajes de siempre haciéndolos evolucionar hacia su dramático final (tal es el caso de Harvey Dent), traslada por completo a un mundo de asesinos con gabardina y cigarrillo en la bosa, con música de jazz de fondo. Y falla en su pretenciosidad, en querer parecer más profunda y genial de lo que es. Estamos ante un buen y entretenido cómic, no ante una obra maestra. Presentar a villanos como si nada y luego juntarlos bruscamente a todos a la vez no tiene sentido. Como curiosidad, en 2006 Loeb y Sale añadieron una página que fue descartada en su tiempo. Esa página, por sí sola, despeja todas las dudas y da total sentido a la historia. Ya era hora. Hay continuación, que debo leer: Dark Victory.

-EL NACIMIENTO DEL DEMONIO: uno de los más olvidados, y uno de los más brillantes. No dudo en calificarlo de obra maestra. Denny O'Neil me sorprende y demuestra su enorme talento tras haber guionizado los algo ingenuos guiones de Batman de los 70: a este guionista le tengo que alabar el buen intento de darle una actualización a Batman, Superman y otros héroes, aunque dichas historias están a día de hoy un tanto desfasadas. Sin embargo, aquí nos demuestra que, cuando quiere, es un auténtico genio escribiendo: toma de nuevo al villano que él mismo creó, Ra's Al Ghul, y nos narra una extraordinaria historia totalmente legendaria, al más puro estilo de Las mil y Una noches. Pero aquí no hay princesas, ni magia asombrosa, ni el bien triunfa: en El Nacimiento del Demonio asistimos al origen del quizá mayor villano de Batman (con permiso de Joker), Ra's Al Ghul, hace 900 años en un lejano país árabe. Los celos, la envidia, la muerte y la ambición llevan a un pobre médico a la ruina, y el descubrimiento de un pozo que devuelve la vida le dará el poder para tomarse su venganza. Sin escatimar en salvajismo y dureza, el guión nos hace comprender aún más la extraordinaria psicología de Ra's Al Ghul sin llegar a ser pretencioso ni fallido. Un atónito Batman escucha esta fascinante pero violenta leyenda y acaba luchando contra su anciano y débil enemigo en una encarnizada batalla en un paisaje desolador. El magistral dibujo de Norm Breygfole hace verdaderas maravillas, aumentando aún más la sensación épica del cómic. Pocas veces el origen de un villano es tan fascinante. El Nacimiento del Demonio embriaga como el perfume más exquisito, pero también conmueve y atrapa con la dureza de la batalla más cruenta. Sin duda, una absoluta obra maestra.

-EVOLUCIÓN: tras Tierra de Nadie (debo leerme esa saga YA) Batman vuelve a una Gotham en reconstrucción. Las mafias controlan la ciudad y se la han repartido, la policía va recuperando fuerzas poco a poco, la población desconfía de sus mandatarios y millonarios habituales, Gotham quiere renacer cual fénix de sus cenizas. Y ahí está Ra's Al Ghul para tomar parte en el intrincado juego de violencia, asesinatos y drogas con los que la mafia ha controlado la ciudad. Este cómic fue mi primera aproximación al personaje de Ra's Al Ghul, aunque solo aperece en una viñeta. Batman se enfrenta a una peligrosa droga que concede la inmortalidad, pero a un alto precio, y con la que Ra's puede perfectamente acabar con los débiles reconstruidos cimientos de la sociedad gothamita. Evolución cuenta con un elaborado e interesante guión, obra de Greg Rucka, en el que Batman se ve envuelto en un mundo crudo y realista, donde los tiroteos son la orden del día, el lujo intenta tapar la mala imagen de Gotham, los policías se ven incapaces de detener el crimen y las guerras de bandas no son cosa de risa. Pero sin duda lo mejor es el estilizado y, para mi gust, estupendo dibujo de Shawn Martinbrough (sustituido en algunas páginas por el inferior Steve Mitchell). Su estilo, limpio, estilizado y elegante contrasta con la decadencia de la ciudad, y le da a Batman un nuevo aire moderno y freco (Martinbrough dibujó durante un tiempo en Detective Comics, y tiene en su haber el dibujo de la historia En honor a los caídos, también estupenda). Muy entretenido, no destaca entre los grandes, pero a mí me gusta mucho. Tiene continuación aparte, en un perfecto final para tan buen cómic.

-LA BROMA ASESINA: estamos ante un clásico. ¿Sobrevalorado? Para mi gusto, sí. ¿Muy bueno? Sin duda alguna, por supuesto que sí. Alan Morre, ese colosal (y loco) escritor británico, guioniza una de las obras más conocidas de Batman tomando como premisa algo muy simple pero utilizado en multitud de ocasiones: la dualidad Batman-Joker. Sin embargo, en ninguna ocasión esta dualidad se ha tratado de forma tan completa como en La Broma Asesina. Moore se trave con un imposible: narrar el origen de Joker. Y hasta aquí puedo hablar, porque el relato del origen es uno de los más duros que he leído. Aunque, ¿seguro que este es el origen del Príncipe Payaso del Mal? Joker se escapa otra vez de prisión con un único objetivo en mente: demostrar que cualquier persona puede enloquecer por lo más mínimo, y que lo mejor ante esta aterradora perspectiva en eloquecer. Para ello, su víctima será alguien totalmente aferrado al sistema moral y legislativo estadounidense: el comisario James Gordon. Durante todo el cómic Joker tratará de cumplir sus retorcidos planes, Batman deberá impedirlo una vez más y el origen del villano se nos abre como un libro. Pero no estamos ante un cómic más: si en algo destaca frente al resto, aparte de la profesionalidad que desprende cada página, es por su inolvidable final. No voy a destriparlo, pero en él Batman y Joker comprenden que su misión es perseguirse siempre, que son dos caras de una misma moneda, que en el fondo no son tan distintos. El final rompe moldes, destroza tópicos y nos da una visión totalmente nueva de ambos personajes. Todo es un continuo retorno, nada acaba nunca, no hay cuerdos ni locos, el bien y el mal están condenados a enfrentarse enternamente sin éxito, y por alguna razón la historia de los dos locos en un manicomio se graba a fuego en mi mente, de donde no podre borrarla jamás.

-THE CULT: la historia más polémica y violenta de Batman, Y cuando digo violenta no miento ni exagero. Enfrentándose a un culto subterráneo comandado por el diácono Blackfire, Batman (y el lector) hace frente al horror más puro. The Cult levantó ampollas en su tiempo, y con razón: nos propone un viaje hasta lo más profundo y desgradable de la razón humana, desentraña la psicología de Batman y le deja en la mayor derrota de su vida: cuando el diácono Blackfire logra quebrantarle y dominarle, ¿puede el Señor de la Noche contraatacar? A través de una narración ágil y muy siniestra, que no peca de extremismos ni trucos baratos (aunque es algo endeble en ocasiones, sobre todo en el exagerado tramo final), el guión de Jim Starlin nos conduce por caminos de locura, violencia, muerte y crueldad extremas, que aún a día de hoy pueden chocar y ser controvertidos. Batman se enfrenta ante el peor enemigo de la sociedad: , el fanatismo, el miedo y el abandono, conducidos por un fanático religioso hambriento de poder. Nada está a salvo, Gotham City está indefensa, el miedo acaba dominando la ciudad, nosotros nos metemos de lleno en ese mundo de horror. A través de acertados y muy macabros golpes de trama el guión nunca decae ni se hace aburrido. Batman elevado a un nivel que nunca había vsto, enfrentándose a un enemigo que no puede ver pero sí atacar con armas totalmente diferentes a las habituales. El dibujo de Bernie Wrightson acompaña perfectamente a la acción, dando forma de manera agobiante a todo el contexto sucio y terrorífico de la historia (aunque el hecho de que repita viñetas me parece deleznable). Un cómic muy recomendable.

-CIUDAD ROTA: Batman dentro del género negro en una Gotham en la que siempre llueve. Investigando el horrible asesinato de la hermana del vendedor de armas Angel Lupo, Batman indaga en lo más profundo de los barrios bajos de Gotham, siendo todo lo brutal que puede. Nada ni nadie puede interponerse en su camino de desentrañar la verdad. Villanos como Pingüino, Killer Croc, Scarface o Joker aparecerán espontáneamente, pero tratados de una forma más realista y sin caer en convencionalismos. Al mismo tiempo, el asesinato de los padres de un niño pequeño hace que Bruce vuelva a recordar la fatídica fecha en la que se condenó y su vida se convirtió en un infierno. Ciudad Rota nos traslada a una Gotham que casi podemos sentir, oler, tocar. Nos convertimos durante un tiempo en un ciudadano más de la ciudad más mísera y deprimente de EEUU, y asistimos a las pesquisas de Batman, más detectivesco que nunca, fundiéndose con el ambiente deprimente de la propia ciudad y avanzando en su caso descubriendo sus propios errores y enfrentándose a los propios vicios de la ciudad. Buen trabajo en de Brian Azzarello, en el que Gotham es la absoluta protagonista de la historia, es mucho más que el contexto o el escenario. Eduardo Risso da una visión muy personal y única a Batman. Si queréis empezar a descubrir al personaje de Batman, y tenéis ganas de ller una historia que enganche y que muestre su brutalidad, este es un buen ejemplo. El Batman más detective, la Gotham más gris como absolutos pesos pesados de una buena historia, que de eso se trata.

-LOS CRÍMENES DE DOS CARAS / EL JOKER: ambos clásicos, ambos leyendas (más el de la derecha que el de la ziquierda), ambos geniales. Aun a pesar de que tienen más de 60 años de edad, su frecura nunca desaparece. Fueron pioneros en su época, y ambos mostraron las primeras historia de dos grandes villanos: Joker y Dos Caras. En el tebeo Joker, Batman se enrfenta por primera vez a su primer enemigo en una entretenida historia que ya se ha convertido por derecho propio en un clásico. Joker brilla por sí mismo y demuestra todo su extraordinario intelecto, capaz de poner en jaque al mismísimo Batman. Y en Los crímenes de Dos Caras el propio mundo del tebeo madura al presentar a un villano de concepción horripilante y casi sádica, Dos Caras. Estremece el momento en el que destroza sus propios bustos, reflejo de su belleza y fama, y decide usar la ya mítica moeda para establecer sus decisiones ahora que la vida ya no tiene sentido. Da igual que pasen 60 o 100 años: momentos como este cómic mantienen la emoción constante, y demuestran una profesionalidad y una profundidad inauditas en aquella década: Jekkil y Hyde elevado a los cánones de entonces, desatando un drama de proporciones colosales.


También aprovecho para recomendar El hijo de los sueños (o Batman se mete en el manga) y Black & White (curiosa y recomendable recopilación de historias cortas).

Este año Batman cumple 70 años (y ya le felicitaré en su momento). Y, aunque me falte mucho por leer. a día de hoy estos cómic han entrado en mi top. En 70 años Batman ha pasado por numerosas etapas, pero nunca podrá dejar de ser lo que es: el héroe solitario y oscuro, en una ciudad tan soitaria y oscura como él.

Cómics que me hacen soñar, disfrutar y me llevan en un viaje de ida y vuelta a las húmedas y tristes calles de Gotham, donde espero ver sobre una gárgola, iluminado por la luz de la Luna, al Caballero Oscuro, vigilante, esperando a que el mal aparezca para poder eliminarlo.

Y los Archivos de Batman se cierran hasta la próxima ocasión. Porque mañana acaba el Especial tras nueve meses de trabajo. Y me da pena, y querría continuar, pero es hora de cerrar todo esto y mirar de nuevo hacia adelante.

Mañana, el último reportaje: ¿Por qué tan serio?