
No es tu oportunidad de oro, Cruise, pero echaba de menos películas así.
La primera película que vi de Bryan Singer fue X-Men, allá en el 2000. Tres años después volvió con X-Men 2. Para mí, ambas son buenas películas, pero si tuviera que quedarme con una sola elegiría sin duda la segunda parte: de las pocas secuelas que mejoran a la original, para mí es una de las mejores películas de superhéroes, y la mejor que ha salido basada en personajes de la Marvel. Luego vino Brett Ratner y todo se fue a tomar por saco.
Con Superman Returns Singer me decepcionó sobremanera, gracias a una película nada aburrida, pero terriblemente insustancial, falsa e insulsa, con aires de grandeza pero que no consigue despegar, y anclada fatalmente en los 70, una época que quedó atrás.
Había quien aseguraba que tanto superhéroe le había hecho mella, que debía volver a películas más alejadas del tema. Valkiria supuso una interesante propuesta del director, que prometía mucho a raíz de su material promocional. Era, también, una de mis apuestas más prometedoras de este 2009. Sin embargo, su rodaje y fecha de estreno no ha hecho más que dar tumbos a causa de un sinfín de polémicas que no voy a contar para no aburrir al personal. Según algunos, esta retahíla de problemas ha hecho mella en la calidad de la película que nos ocupa.
Por mi parte, y sin haber visto Sospechosos Habituales y Verano de Corrupción, puedo afirmar que Valkiria es una apuesta sólida dentro de la filmografía del director, y que es mucho mejor que su anterior película Superman Returns.
La película narra el atentado que sufrió Hitler el 20 de julio de 1943 a manos de un grupo de conspiradores alemanes contrarios al régimen nazi, entre los que destacó el coronel Claus von Stauffenberg (enlace a Wikipedia con información sobre el atentado). Bajo esta premisa se nos explica el que fue el último Golpe de Estado contra el régimen nazi, y sin duda el más famoso. Sin embargo, he de apuntar que yo no oí hablar del mismo hasta que supe de la película. Y, una vez vista, no puedo dejar de preguntarme por qué.
La verosimilitud que se respira en cada momento de la película, la sensación de estar viendo una lección de historia muy bien contada y lo suficientemente entretenida como no parecer un documental y la sobresaliente narración de la historia son las principales bazas con las que juega la película a la hora de enganchar a un público más aficcionado al cine palomitero.
Podemos achacarle a Valkiria un ritmo lento, e incluso aburrido en un principio, pero esto es algo necesario. Es una película de diálogo y explicaciones pausadas. Se toma su tiempo para presentar la planificación del atentado, su realización y sus consecuencias, todo hasta el más mínimo detalle, a medida que la calidad y el interés van in crescendo. Así, el espectador llega a interesarse por los fallos previos al suceso, por sus artífices, por su realización. Tiene en su contra, aparte del aburrido inicio, el hecho de que no se nos explican los antecedentes del atentado, algo que hubiese sido vital para poder desarrollar con mayor profundidad el complejo personaje de Stauffenberg; la película comienza directamente con el accidente que le dejo mutilado, pero no llegamos a comprender por qué decide acabar con el régimen nazi.
Aun así, Valkiria hace gala de un inteligente y por momentos poderoso guión político vestido de thriller. La conspiración se desarrolla con total efectividad, se explican todos sus entresijos de forma que todo espectador pueda seguilos, comprenderlos y encuadrarlos en general. Ningún personaje sale peor parado: Tom Cruise es el principal protagonista, sí, pero como personaje no roba el protagonismo a los demás. Ya que entro en el tema, he de decir que Cruise es ensombrecido por el brutal reparto de secundarios (kenneth Branagh, Tom Wilkinson, Terence Stamp...); igualmente, tampoco su actuación es tan remarcable como muchos pretendían, aunque si he de decir a su favor que se vuelve creíble.
Cuando la película llega por fin al día 20 de julio, puedo afirmar que cumple su cometido: es un momento realmente magistral, repleto de una fuerza poderosa y enérgica sin recurrir a la acción. La toma del poder por parte de los conspiradores y su posterior fracaso están realizados con un cuidado exquisito, sin caer en convencionalismos molestos, todo regido con la misma sobriedad y verosimiltud que ha caracterizado el resto de la película. Un suceso histórico se vuele apasionante y hasta entretenido. La película, al igual que la propia conspiración, despliega todas sus armas para dar forma a un estupendo desenlace, verdaderamente espectacular; no pude dejar de preguntare cómo con tal despliegue de fuerzas y de inteligencia, con un plan tan brillante, pudieron fallar.
Se le ha achacado a Valkiria que no produce la suficiente tensión, que para el tema que trata el suspense es muy bajo. Pero yo ya contaba con eso: todos sabemos de antemano que Hitler no murió en el atentado, ¿qué suspense iban a producir?
Después de todo ahí ya tienen su mayor error. Ese es el principal problema. Ya tenemos un desenlace predeterminado, conocido e incambiable. A partir de ahí, cualquier tipo de tensión que quieran producir acaba flaqueando irremediablemente.
Si unimos todo esto a la estupenda realización de Bryan Singer, podemos afirmar que el director ha firmado una película redonda. No es una obra maestra, ni se quedará en el colectivo popular ni será de lo mejor del año, pero su calidad es incuestionable: funciona como película histórica sin ser panfletista, como película en sí sin ser palomiera y como entretenimiento sin ser insustancial. Pocas veces la Historia puede ser tan gratificante y apasionante como en películas como esta. La Historia en sí me encanta, y que en medios como este sucesos históricos estén contados con completo rigor y de una forma cercana al público sin renunciar a la fidelidad histórica haciéndolos apasionantes y entretenidos me parece muy valiente, complicado de conseguir y efectivo. Cuando algo está bien contado, funciona.
Me alegro de que haya películas así.
TOTAL: 





6 feb 2009 | 03:20 PM
Santi / The Monkey Show
Muy bien Espilberg, coincidimos en líneas generales acerca del film, sin duda realizado brillantemente por ese crack que es Bryan Singer. Y me perdonarás pero debo obligarte ya mismo a ver "Sospechosos Habituales", porque hasta que no la hayas visto no serás capaz de saber con total exactitud lo bueno que es este hombre tras la cámara. En serio, imprescindible.
"Valkiria" es una lección de historia disfrazada de thriller, y yo creo que tensión sí que tiene y mucha (exceptuando que conocemos que el objetivo no se cumple), pero la forma de rodar el atentado pone de manifiesto la genialidad de Singer y McQuarrie que aún así consiguen tener al espectador en vilo; ese es un mérito doble.
Un plantel de secundarios de lujo y una composición brillante, yo sí que creo que el film estará entre lo mejor del año; de momento lo está.
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