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La Coctelera

WATCHMEN (III)

La relación entre Dan y Laurie me deja frío en indiferente.

Ello, en parte, viene dado porque ninguno de los dos me sabe transmitir esa sensación de impotencia, de dos amigos que no se atreven a dar el primer paso.

Con Laurie este aspecto es mucho más sangrante, pero me voy a centrar en Dan, donde está a medias.

Dan Dreiberg, Búho Nocturno, "el hermano de los dragones" como cita el cómic, es interpretado por Patrick Wilson. Una acertadísima elección dentro de lo estético, porque el Dan que vemos aquí es clavado al del cómic. Pero si entramos en la propia personalidad de los personajes, es mucho mejor Búho que Dan; el problema de la actuación de Wilson, que no pasa de lo correcto, es que no llega a transmitirme esa sensación de derrumbe, de héroe fofo, cuarentón, blando y acabado que se veía en el cómic. En la película Wilson actúa como un héroe que pretende tener miedo; pero no muestra una auténtica cobardía a volver a ser un niño y a vestirse con su antiguo disfraz, como el Dan del cómic. Y esa cobardía, ese miedo, esa inseguridad eran algo fundamental para el personaje.

En la relación con Laurie este aspecto es mucho más doloroso: no llego a ver química, una relación creíble. No veo el miedo de Dan ni la actitud despreocupada de Laurie. Y si ya nos metemos en el territorio de Laurie, pues peor todavía, porque su frase "Jon no sabe verme, pero tú sí" nos deja claro que esta nueva Laurie del cine es una completa furcia, con perdón sea dicho. Parece que lo que necesita es sexo desesperadamente, cuando lo que buscaba era algo de cariño.

Más adelante Laurie es la que toma la iniciativa de nuevo al dar la idea de dar un paseo; pero esto no debe ser así, si acepta volver a su vida como vigilante no es porque ella quiera, sino porque Dan lo necesita. Y porque piensa que puede ser divertido. Y ella luego se da cuenta de lo mucho que lo necesitaba. No se trata de héroes que decidan romper la ley porque sí, porque sea divertido, sino porque lo necesitan: Dan lo necesita, y Laurie también, aunque quiera enmascararlo con la idea de que esa pequeña incursión nocturna sea emocionante.

Tras el rescate del edificio, algo flipado pero normalito, llega una escena bochornosa, de la que me descojono: la escena de sexo en Archie, al son de la canción Hallellujah. ¿Pero por qué? ¿"¡Aleluya, Dan no es impotente!"? ¿Por qué toda esta escena parece sacada de una película X barata? ¿Por qué no veo cariño, pasión, amor? No es bueno que me descojone de esa parte en cuestión.

Si a eso le sumamos que no se ve por ningún lado que Dan se muestre más seguro porque ha vuelto a ponerse el traje, ha vuelto a ser él mismo, pues nos queda que el espíritu del personaje queda a medias, y que es mucho más creíble para el fan el papel de Búho que el de Dan Dreiberg, un hombre cobarde y débil en el cómic que pasa a ser un hombre solamente débil en la película.

Me gustaría hacer mención de Hollis Mason y Sally Júpiter, viejos fantasmas de los años 40. Sobre Sally, pasa de ser una vieja gorda y acabada a una diva acabada, pero tampoco es un cambio tan sangrante. Al contrario que el personaje del cómic, no se quita el maquillaje, ni el peinado ni la copa de margarita en mano; quiere mantener su elegancia a toda costa. Otra visión del futuro de una heroína acabada. Sobre Hollis, es muy triste que la escena de su muerte haya sido eliminada del montaje original. Esperaremos a la versión extendida.

Los dos policías, como ya señalé antes, tienen un papel muy reducido: ello se nota, y se siente, ahora. Para reducir el tiempo cronológico del guión de la película, nada más suceder la escena de sexo en Archie se produce el rescate de Rorschach; en el cómic, al contrario, pasaban pocos días entre un suceso y otro. Ello puede resultar aceptable, pero con ello se quita un aspecto, a mi parecer, importante: quitando el papel de los policías Dan y Laurie no son perseguidos por haber retomado su vida aventurera, y así todo lo relacionado con su destino final hasta que termina la película es totalmente diferente. Se pierde ese aire de peligro por volver a la vida que ellos necesitan, por volver a recuperar lo que daba sentido a su vida pero la ley les prohíbe.

Ese es el problema de centrarse demasiado en los personajes principales: en ocasiones, los secundarios también son importantes.

Sobre el rescate de Rorschach, todo me gusta salvo dos detalles: el gore, brutal, innecesario, exagerado hasta decir basta, morboso, asqueroso... Prefiero mil veces antes una sangría más fiel al cómic, con el gordo desangrándose porque le cortan la yugular, que lo que vemos la película, en la que le cortan los brazos a lo vivo; y la pelea con Búho y Espectro de Seda, la polémica escena muy coreografiada e innecesaria, totalmente ilógica y que no cuadra ni con la historia ni con el resto del montaje.

Cuando por fin llegan a casa de Dan, aparece Jon. Espectro no duda, se va con él sin ningún miedo ni confusión. Otra vez esa maldita seguridad excesiva que hace que el personaje sea tan insoportable. Pra colmo, nos acercamos a la parte más aburrida de la película. Y os lo dice alguien que ha leído el cómic y que le gusta ese número en cuestión.

Porque tienes que saber darle un ritmo adecuado al noveno número, en el que Jon y Laurie discuten sobre la importancia de la vida humana, para que entre tanto diálogo no salga un coñazo. Y la película no lo consigue: si ya de por sí tiene altiibajos de ritmo algo incómoos pero se recupera en el capítulo del origen de Rorschach, aquí todo ese ritmo se viene abajo. No hay ritmo, no hay interés. Dudo mucho que los no lectores se enteren de algo. Tanta filosofía de Manhattan se convierte aburrida. Las tinieblas de la existencia, el misterio sobre las resonancias de la vida humana en el universo, se convierten aquí en un soberano aburrimiento.

Y la cagan por completo en el momento e que Laure descubre que el Comediante es su padre. Porque no lo descubre ella sola; tiene que ser Manhattan quien le haga saber toda la verdad con una chispa de sus dedos.

Como leéis.

Más absurdo, forzado y estúpido imposible.

Además de excesivamente confiada y aprovechada, Laurie es imbécil, porque necesita una ayuda para comprender la verdad.

¿Tan difícil es que ella descubra esa realidad? Claro, necesitan acortar la película. Necesitan que la solución venga por arte de magia. Peo las cosas no se hacen así: estáis matando un poco más cada vez a Laurie, uno de los personajes más interesantes del cómic.

Y que Malin Akerman destroza con total impasibilidad. De lejos, la peor actuación del año: ¿tan difícil es que muestre un poco de sentimiento? ¿Tan difícil es que su personaje tenga fuerza propia aunque en el fondo sea débil, para que luego en la película nos la muestren tan agresiva que pervierten el modelo original? Laurie no es un personaje agresivo, Laurie no es una fulana cualquiera que quiera tirarse a Dan desesperadamente, Laurie no es un ser tan fuerte que llegue a ser impasible, Laurie no es tan insensible. Laurie debe conservar su independencia, debe ser despreocupada hasta cierto punto (algo que se observa en el hecho de que fume, cosa que "olvidan" en la película; mucha violencia y sangre pero ni un solo cigarrillo en boca de Laurie), pero llegado el momento debe ser débil y quebrarse. Y eso no se ve por ninguna parte.

Malin Akerman entra dentro de las peores actuaciones en una película de superhéroes. Y no lo siento por ella. Me deja indignado.

A partir de aquí la película cae irremediablemente.

compártelo Tags: cine, critica, watchmen, buena

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