"Todos esos momentos se perderán, en el tiempo... como lágrimas en la lluvia"
Sí, sé que poner esta escena no es ninguna novedad. Pero de una de mis películas favoritas, de esta obra maestra de la ciencia ficción, no se me ocurre otra que pueda representarla mejor, que resuma todo el potente contenido de la cinta y que se haya convertido en una referencia para miles de cinéfilos de todo el mundo.
Finalmente, la máquina descubre su humanidad. Roy Batty, sin duda el personaje más carismático y mejor de Blade Runner, deja de ser el villano, si es que alguna vez lo fue. ¿Ve en Deckard a un semejante engañado al que no puede dejar morir? ¿O en sus últimos instantes de vida comprende que no puede quitarle a otro lo que él está perdiendo? ¿O tal vez necesitaba un consuelo en su ya cercana muerte? Hay tantas respuestas posibles... Porque Roy, el replicante infantil, el ser artificial que soñaba con conocer a su padre, que anhelaba tener más vida, afronta su desaparición. ¿Despierta al final en él la compasión? Me gusta pensar que sí, que finalmente el ser humano ha caído tan bajo que una máquina tiene más humanidad que cualquiera de nosotros. Finalmente es Roy el que muestra sentimientos, finalmente es él el que soñaba con una vida mejor, finalmente es él el que salva la vida a alguien. Deckard solo puede presumir de dedicarse toda su vida a retirar replicantes y a forzar a mujeres para su provecho. Finalmente, los replicantes acaban siendo más humanos que los humanos: y esta lección transforma a Deckard, que ve cómo su vida puede cambiar. El Deckard humano, y también el Deckard replicante. Pero aun así el solitario Blade Runner asume que se enfrenta a una vida muy corta, perseguido por sus compañeros y llena de dolor, desengaño y muerte. Ni siquiera los replicantes pueden escapar a eso. Da igual que cambie su vida, será un esfuerzo en vano e inútil.
Siempre y cuando consideremos a Deckard un replicante.


14 abr 2009 | 05:30 PM
Gonzalo Darko
Bufff, creo que no he hablado más en mi vida de una película de lo que lo he hecho acerca de Blade Runner. Es la mejor película.
Y Deckard no es que sea un replicante, es una idea que se esboza para apuntar la posibilidad, lo cual es mil veces mejor y más sugerente que afirmarlo categóricamente.
El monólogo de "Yo he visto cosas..." es de Rutger Hauer.
Sí, estoy deacuerdo contigo, los replicantes acaban siendo más humanos que los humanos por lo que les hace la condena de la muerte, la forma que les impulsa a valorar la vida propia y agena tantísimo.
14 abr 2009 | 06:22 PM
reven-entertainment
Yo me uno a la opinión de que Deckard es un replicante, aunque lo cierto es que tomando cada una de las dos versiones las lecturas que sacamos a la película son tan completas y tan variadas... pocas veces he visto guiones tan buenos como éste.
Este es uno de los mejores monólogos que recuerdo haber visto nunca en una película.
15 abr 2009 | 01:22 AM
selenedenebulae
Qué gran escena. No me canso nunca de verla y quedarme pasmada con la humanidad del replicante en sus últimos momentos. Y ese precioso monólogo. Es el mejor papel de Rudger Hauer, y está magnífico toda la película. Yo también pienso que Deckard es un replicante. Gracias por traer esa escena.
Besos.
20 abr 2009 | 08:37 PM
angelillo
La verdad es que volviendo a ver la escena en tu blog me hacen ver una serie de detalles en los que nunca he caído. El mensaje está muy claro, es el referente clásiclo de toda peli de ciencia ficción, pero nunca había caído en el poder de las imagenes que utiliza Mr. Scott. El replicante lanza un mensaje profético, es una especie de Moisés o Zaratustra que ve la tierra prometida, y mete a su mensaje un ambiente apocalíptico-religioso impresionante.
Nunca me había dado cuenta de la cantidad de símbolos cristianos que aparecen en la escena por ejemplo. El replicante aparece con una paloma, símbolo del alma y con características cristianas del E.S., pero es que además, un fotograma nos muestra la mano atravesada por un clavo, como si se tratase del mismo Cristo en la cruz. Por último, el mismo hecho de su muerte hace salvar al protagonista de la película, impresionado por el comportamiento del replicante.
En fin, yo creo que una peli no se hace buena por "el mensaje" o el guión: Blade Runner va más allá y juega con el lenguaje del cine. Y lo hace bien.
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