Ella fue única.

Mucho se ha alabado su sencillez, su sinceridad, su carisma, su elegancia, su cariño, su fragilidad, su inocencia, su estilo... Nada de lo que diga ahora no lo sabéis.

Solo me gustaría rendir homenaje a la única actriz de la que puedo afirmar rotundamente que me he enamorado.Y no solo por su belleza, esa incuestionable belleza, sino por esa personalidad tan fascinante que la hizo parecer como bajada del Cielo...

Ella fue una mujer de vida complicada, que vivió entre el lujo y la riqueza, que no encontró la felicidad hasta el final de su vida. Ella fue la niña eterna, la mujer comedida y la anciana elegante. Ella fue el sueño de muchos antes, ahora y siempre. Ella personificó no solo la elegancia y el lujo, sino la sencillez y la debilidad.

Ella fue la princesa solitario que nos encadiló con su romance en Roma de melancólico final. Ella enfrentó a dos hermanos millonarios por su amor. Ella puso en jaque a un viejo mujeriego que descubrió en su mirada de niña el verdadero amor. Ella logró el amor de un anciano bailarín en las calles de París. Ella hechizó al mundo mientras desayunaba frente al escaparate de Tiffany's. Ella dejó la pobreza y se convirtió en una refinada dama inglesa a costa de perder sus raíces. Ella se vio encerrada en su propia casa con tres ladrones en la más completa oscuridad.

Y su leyenda fue más allá.

Actriz, bailarina, cantante, madre, mujer, persona... Pocas mujeres han traspasado la frontera de su propia persona y se han convertido no solo en un icono, sino en un mito. Esos honores solo están reservados a los mismísimos ángeles. ¿No fue una despedida perfecta su último papel en Always, interpretando precisamente a un ángel?

Su luz se apagó hace 16 años, pero ¿quién duda de que allá arriba brilla una estrella muy especial desde entonces, una estrella que nos recuerda que una vez tuvimos entre nosotros a un regalo muy especial y que ilumina la vida de muchos?

Fue una mujer ejemplar desde el principio, con su sencillez innata, hasta el final, dedicando su vida a los demás. Una mujer bellísima no solo por fuera (como ninguna), sino por dentro. Y una de las mejores actrices que nos ha dado el Cine. Y una mujer que me fascina por completo.

Hace años tuvimos a Audrey entre nosotros. Y me gusta pensar que sigue estando aquí.

Dios, contigo tienes a una mujer realmente excepcional. Felicidades.

Audrey, te echamos de menos. Y siempre te tendremos aquí presente.