Llevo un tiempo preparando y publicando pequeñas reseñas sobre algunos de mis discos favoritos que aún no había colgado aquí. Y como hablar de música en el blog era una espinita que tenía clavada desde hace mucho, pues hoy me he decidido a quitármela.
¿Qué música me gusta? Variedad, pero siempre dentro de una afirmación que me gusta particularmente: música que no conoce ni su madre.
¿Qué quiero decir? Pues música diferente, comercial en muchos casos pero lejos del pop actual, artistas que marcaron tendencias, que fueron (o son) estrellas o que son conocidos por unos pocos (y que, gracias a la magia de Internet, empiezan a ser conocidos por más), músicas diferentes y evocadoras, rock y new age, música tan poco conocida que verdaderamente "no conoce ni su madre"... Siempre que tena la etiqueta de "difrente a lo actual", me conformo y lo escucho. Dejo fuera el dance, el reggaeton, el rap, el hip-hop y el pop comercial actual, y doy la bienvenida al rock, algo de progresivo, el new age, el folk, la música electrónica, las nuevas músicas (y recomiendo la web Guebon, realmente fantástica si te gusta este enorme género), las bandas sonoras...
En realidad no he escuchado demasiada música, pero sí la suficiente como para tener algunos discos puestos en altares, de diferentes o mismos artistas. Estos cuatro son solo algunos de ellos, pero pronto pondré más.
Así pues, comienzo:
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INNUENDO - Queen

En 1991 Queen publicó su último álbum, Innuendo. En él un agonizante Freddie Mercury, enfermo de SIDA y a punto de morir, grabó unas increíbles últimas canciones con el grupo que había sido su vida (y unos videoclips en los que se podía ver como la enfermedad lo estaba destrozando).
En esas canciones Freddie se lamentaba ante su inminente muerte, y echaba de menos los días pasados, se abrazaba a esa enfermedad que ya le había vencido y se preparaba para el final, aunque el espectáculo debía continuar.
Innuendo es uno de mis discos favoritos. Sus temas, por un lado tan buenos y por otro tan personales, ya son parte de los mejores de Queen. El Queen más potente y el más melancólico se dan la mano en el disco final de una banda mítica, que nos ofrece a un Freddie Mercury que dio lo mejor de sí mismo al final de su vida, junto a unos amigos que se preparaban para el final en un disco que casi parece una fiesta de despedida, con una atmósfera triste y melancólica pero con muchas ganas de arrasar. Y así fue.
Un disco especial para todo fan de Queen, y que merece la pena ser descubierto por quien no lo es. The Show must go on, mi canción favorita de todas las que he escuchado, pone punto y final no solo a un disco, sino a toda una era.
De este disco destaco un tema en particular: The Show must go on, probablemente mi canción favorita de Queen (en pugna con Bohemian Rhappsody).
SHEPHERD MOONS - Enya

Sí, se repite demasiado, pero hubo una época en la que sí que tenía magia: toca hablar de uno de los mejores álbumes de la artista galesa Eithne Ní Bhraonáin, más conocida como Enya.
Tras el éxito de su anterior y primer álbum, Watermark, en 1988, tres años después Enya publicó el que, para mí, es su mejor disco: She`pherd Moons.
El disco, muy en la línea del anterior, ofrece estupendos temas que más de uno conocerá, empezando por el famoso Book of Days. En este disco Enya ofrece temas de todo tipo, cantadas tanto en inglés como en gaélico y latín, buscando un equilibrio entre temas vocales e instrumentales. Mezclando su propio sonido tan característico (conseguido gracias a una post-producción muy trabajada en la que se mezclan todos los coros y voces principales, todos interpretados por ella) con sonidos más propios de la música new age y celta, Shepherd Moons es un disco casi mágico.
Esa es la principal característica de la música de Enya: siempre traslada a lugares y momentos mágicos, evoca lugares casi celestiales; es una música realmente relajante y especial, que fascina en cuanto se oye por primera vez. Y, más que nunca, en este disco, en el que esa magia se intensifica como Enya no hizo antes y no volvería a hacer después. Aunque con el paso de los años se repita demasiado, siempre queda un poco de esa magia en cada nuevo disco.
Destaco el conocidísimo tema Book of days. Precioso.
AMAROK - Mike Oldfield

Aquí está mi disco favorito.
Muchos sabéis que me encanta la música de Mike Oldfield, compositor y músico británico nacido en 1953. Y puedo seguir dando datos, pero no va de eso la entrada.
En 1973 Mike tenía 20 años, y publicaba bajo el sello de la discográfica Virgin su primer trabajo de estudio: Tubular Bells. A muchos os sonará el nombre, otros lo habréis escuchado entero. Pero todos conoceis su melodía principal: pensad en el tema de El Exorcista. Sí, fue compuesto por Mike Oldfield y usado más tarde para la película.
El éxito de Tubular Bells le llevó a sacar más obras, presionado por Virgin. Mike, de personalidad huidiza, tuvo durante su juventud multitud de problemas psicológicos y sufrió a causa del alcohol y las drogas. La música fue su única vía de escape, y su propia ansia de escapar de todos sus "demonios personales" le llevó a poner toda su pasión en su música, en especial en su guitarra. De esa difícil etapa surgieron verdaderas obras maestras, llenas de fuerza y personalidad.
Sin embargo, las presiones comerciales de Virgin le convirtieron en un músico pop, que ofrecía música muy diferente a la que quería crear. Los largos temas instrumentales que le caracterizaron en los 70 dieron paso a pegadizas canciones.
Aquella no era su música. Por eso, harto de toda la situación, decidió cambiar por completo en su álbum nº 13: Amarok.
En Amarok ns encontramos con una única pista de una hora de duración. Exacto, una hora de música continua, sin cortes. Y todo música instrumental, en la que las únicas letras son los coros y un monólogo en el tramo final en el que se imita a Margaret Tatcher.
No solo eso, sino que Mike introdujo dentro de la pieza numerosos ruidos y sonidos de objetos normales y corrientes: zapatos, palmas, respiraciones, cepillos de dientes, puertas... Cualquier cosa valía, cualquier sonido encajaba.
La hora de Amarok está formada por pequeñas melodías de un minuto de duración que encajan unas con otras con los ruidos de por medio. Incluyó también hasta códigos morse en los que insultaba a los directivos de Virgin.
¿El resultado? Una obra tan arriesgada y tan difícil que, al ser escuchada por primera vez, es odiada por muchos. En un principio me pareció un disco muy regular, sobre todo viniendo de mi músico favorito, que me había dado otros discos estupendos.
Pero poco a poco fue gustándome más, me fui interesante por él. Escuchándolo una y otra vez me fue gustanto cada vez más y más. Los ruidos ya no importaban, las melodías las disfrutaba aunque fuesen muy cortas. Amarok se había convertido en un disco clave para mí.
Ahora, es mi disco favorito. Y le ha costado llegar hasta ahí.
No solo es el mejor disco de uno de los músicos que más admiro, sino que es uno de los discos más importantes de la música de los 90.
Mike Oldfield, harto de no poder componer y realizar la música que quería, se rebeló y creo un disco que rompió con todo, en el que se entregó al máximo. Hizo lo que le dio la gana, siempre con el objetiv de dar lo mejor de sí mismo. Y lo consiguió. Hoy, 19 años después, no ha vuelto a ofrecer nada parecido. De hecho, su carrera está ya prácticamente acabada.
Pero ahí está Amarok para demostrarnos a los fans, y a los que no conocen a Oldfield, que ha sido capaz de crear no solo un disco estupendo, sino una obra maestra.
Amarok: arriesgado, complejo, difícil, apasionado, horrible, fabuloso, fuerte, apasionado, enérgico, extraño, rompedor, complicado, evocador... genial.
Y os dejo con un vídeo-resumen de 10 minutos de los 60 que componen Amarok: como siempre, mejor ir al original.
WISH YOU WERE HERE - Pink Floyd

Descubrí la música de Pink Floyd el verano pasado, cuando me prestaron el disco Wish you were here. Lo único que me comentaron sobre él: "flipante".
Hasta entonces solo conocía a Pink Floyd por su disco The Wall (aquel en el que cantaban "we don't need no education"), así que no tenía muchas esperanzas en que el grupo llegase a gustarme demasiado.
Sin embargo, nada más empezar a oír Wish you were here supe que me había perdido durante años a un grupo estupendo, que voy descubriendo poco a poco.
Pink Floyd fue fundando en los años 60 por Syd Barret. Sin embargo, Syd tuvo que dejarlo e ingresar en un psiquiátric a causa de su adicción a las drogas y a su esquizofrenia (de hecho, murió hace tres años, sin apenas recuerdos sobre su vida en el grupo). El resto de la banda, sin su líder, creó algunos de los mejores álbumes de su discografía: Animals, Thw Wall, The Dark Side of the Moon y Wish You Were Here.
En el caso de este último, nos encontramos ante un disco en el que la banda homenajea a su líder y le dedica algunos temas bellísimos, desde el hipnótico Shine on your crazy diamond (instrumantal con partes cantadas de 10 minutos de duración), cuyo comienzo es realmente evocador y fantástico por sí solo, hasta el tema que da comienzo a esta entrada, Wish you were here, uno de los más bonitos que he escuchado nunca, pasando por la fuerza de Have a Cigar, otro tema vocal realmente bueno.
Muchos tienen en alta estima discos como The Wall o The dark side of the Moon, pero mi favorito sigue siendo este: fue el primero que escuché de Pink Floyd, uno de los más personales de la banda y uno de los mejores y más originales que he oído nunca. Totalmente recomendable.
Os dejo esta vez con dos temas: uno es la canción Wish you were here, y otro es el comienzo de Shine on your crazy diamond (un consejo sobre esta última: escuchadla con los ojos cerrados y el volumen subido; alucinante).
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PD: Viendo que lo de música que no conoce ni su madre está causando polémica, lo aclaro.
¿Nunca os ha pasado que, teniendo menos de 18 años, le digas a la gente que escuchas la música de Mike Oldfield, Pink Floyd, Jean Michel Jarre, Dead Can Dance, Chris Spheeris, música electrónica de los 70... y te miren con cara de "pero de qué estás hablando"? Pues eso, y suerte de que Queen es más conocido xD.


19 may 2009 | 07:00 PM
rapid
así que "música que no conoce ni su madre" . así que "artistas que son conocidos por pocos". ¿ pero tú de donde sales ?
19 may 2009 | 07:04 PM
reven-entertainment
¿has leído el párrafo siguiente?
Tengo 17 años, y te puedo asegurar que la inmensa mayoría de la gente de mi edad, no escucha ni Mike Oldfield, ni Jarre, ni Enya, ni Pink Floyd... cosa que no critico, pero a eso me refiero con "música que noo conoce ni su madre".
Sé que Queen reunió a multitudes en sus conciertos, sé que Enya vendió millones, sé que Mike Oldfield es uno de los artistas más conocidos de su generación, sé que Pink Floyd es un grupo mítico... pero también sé que en mis grupos de amigos y conocidos no son los más usuales. Por eso, si alguien me pregunta, hablo con esa generalización polémica.
Es más, luego hablo de 2artistas que marcaron tendencias"... y estos cuatro lo hicieron.
19 may 2009 | 07:23 PM
Swi
Bah, pero a medida que conoces gentecilla te das cuenta de que no eres un "bicho raro musical", a mi me pasaba lo mismo y ahora tengo mi grupo de amigos fans de mis adorados Rolling Stones y de mis queridos Dire Straits, por supuesto de Queen y Pink Floyd hay muchíiiiiisima gente fan (de gente joven, menos de 20) pero de Enya y Mike anda la cosa así así. Alguno que otro te dirá que conoce "Tubular bells" u "Orinoco flow" xD
Y Amarok hay que escucharlo más de tres veces para que guste, y normalmente esto pasa porque se olvida quitar el "repeat" del walkman XD Prefiero Ommadawn, aunque nadie me quita Amarok del segundo lugar en mi top Mike.
19 may 2009 | 10:18 PM
angelillo
La verdad es que a mí también me entra un poco la risa... Perdóname... Pero es que hablar de Enya, Pink Floyd, Queen y Mike Oldfield como gente que no es conocida es algo así como decir que trabajas en una fábrica de coches y dices que has visto un coche y es algo rarísimo.
Tienes razón cuando dices que con 17 años la gente no conoce esto. Es cierto, pero te queda muuuuuuucho por aprender escuchando. Por ejemplo tu querida Enya viene de un famoso grupo irlandés, "Clannad". Era mi grupo favorito a tu edad. Según yo, nadie lo conocía, hasta que en un concierto celta me encontré rodeado de gente que se pasaba la vida escuchándolo en Diálogos Tres con el Ramón Trescet (Creo que se escribe así). Y después, cuando fui a la universidad me encontré que todos lo escuchaban y que las discotecas cerraban a veces con su música. Dejé de sentirme un bicho raro y empecé a buscar más horizontes.
De todos modos, me das una envidia horrible. Ojalá yo pudiera ahora fliparme de la misma forma que la primera vez que escuché Ommadawn o Orinoco Flow, o David Bowie, o el Dark Side of the Moon, o Sonic Youth, o Ravel, o Bauhaus, o NIN, o Fela Kuti, St. Germain y solo por poner unos nombres. Lo único bueno es que cuanta más música escuchas, te das cuenta de por qué un grupo suena de una forma y no de otra, de su contexto, sus influencias... Comparas, buscas... Pero no es lo mismo que cuando los descubres.
19 may 2009 | 10:23 PM
angelillo
(De todos modos, ya me gustaría a mí conocer muchos grupos que tú conoces con solo 17 años. Solo eso ya te honra mucho, Reven).
19 may 2009 | 10:49 PM
reven-entertainment
Ahí le has dado, Ángel: ya estoy acostumbrado a que cuando me preguntan por la música que me gusta diga nombres y no les suenen de nada. De ahí a que diga que son grupos "desconocidos", porque lo más seguro es que en ese contexto no les conozcan.
Clannad he oío algunas cosas: no están nada mal... Pero ahora estoy con Life in Mars, de Bowie: TEMAZO.
Faltan Jarrem Chris Soheeris, The Telling, Amarok, Mike Batt... unos cuantos, algunos más desconocidos que otros.
Aclaro de nuevo: lo de música "que no conoce ni su madre" viene porque en mis grupos de amigos y compañeros es música prácticamente desconocida. ;)
20 may 2009 | 12:26 AM
Warren Keffer
Creo que confundes términos, Reven :P
Lo que tú escuchas (al menos lo que pones en este post) es bastante conocido y popular, lo que pasa es que la gente con quien hablas o te relacionas no escucha música, sino las bobadas esas de mierda prefabricada que ponen por la tele y los cuarenta. Yo también tenía ese problema, pero como dicen en los comentarios, a medida que vas viendo mundo o creciendo conoces gente más madura y con mejores gustos. Con <18 años para temas de música y cine sólo hablaba con mis hermanos, pero ahora (26) tengo amigos con los que comparto la pasión por la música y, aunque escuchamos géneros opuestos, nos descubrimos cosas nuevas mutuamente muy a menudo (sólo así Tool, un grupo metal-progresivo, se podría haber convertido en uno de mis favoritos).
Escuchar música rara es escuchar folk, New Age (de la buena: Narada, Chris Spheeris, no esas mierdas de relajación que no son ni música) y probar cosas raras de países raros (la de maravillas que he descubierto por el norte y este de Europa, tanto en el folk como en derivados más roqueros). Te remito a mi perfil en rateyourmusic.com:
http://rateyourmusic.com/collection/WarrenKeffer/
Ah, sobre edades: te hacía más mayor. Eres un criajo xD, pero al menos inteligente y maduro: como indicas, hoy día casi nadie de esa edad tiene cultura ni curiosidad por conocer cosas nuevas.
Saludetes.
20 may 2009 | 11:17 PM
reven-entertainment
Creo que por ahora no me merezco ni el término "criajo": hago los 17 pasado mañana xD.
Pero gracias por el "piropo"; siempre alegar leer u oír cosas así :D
Lo bueno de escuchar esta música es que poco a poco vo conociendo a gente a la que también le gusta; poca, sí, pero estoy en ello. Lo malo es que cuando a amigos y amigas míos intento que se interesen por ella, los resultados son más bien malos... xDDDDD
En fin... prepararé el siguiente post. ¡Saludos!
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