Así NO se hace una secuela

SPOILERS: Reviento el final (y os hago un favor)

No es que sea fan de la primera Noche en el Museo, pero por lo menos me pareció aceptable como producto familiar y tenía sus buenos momentos, que me divirtieron aun con 15 años. Tenía a su favor imaginación, algo de magia y buen rollo y mucha fantasía. Vamos, que ver a las figuras del museo cobrar vida tenía su "puntillo".

Y, como suele ocurrir, la secuela no ofrece lo mismo. Es más, no da ni la mitad.

¿Qué ocurre cuando pierdes el interés por una franquicia? Pues Noche en el Museo 2.

¿Y cuando desaprovechas las posibilidades del mayor museo de EEUU? Noche en el Museo 2.

¿Y cuando no sólo desprovechas esa oportunidad de oro, sino que desprecias todas las posibilidades del marco original, del museo de la primera parte y de todos sus personajes? Pues Noche en el Museo 2.

¿Y cuando no procuras ni un mínimo de entretenimiento y descubres que te aburres soberanamente? Pues Noche en el Museo 2.

¿Y cuand los diálogos dan auténtica pena (atentos al encuentro de Adams, Stiller y Napoleón)? Noche en el Museo 2.

¿Y cuando el villano de esta trama resulta ridículo, sus planes no tienen ningún sentido SI A LA MAÑANA SIGUIENTE SERÁ OTRA VEZ DE CERA y tiene un doblaje realmete atrzzzz...? Pues Noche en el Museo 2.

¿Y cuando la trama no es sino un conjunto de ideas mal desarrolladas, buscando un objetivo que nunca llega (y, por favor, ¿no os parece cruel que el Smithsonian se quede sin la magia de la tabla al final de la película?)? Pues Noche en el Museo 2.

¿Y cuando los actores (salvo una incombustible Amy Adams) se aburren literalmente en la pantalla? Pues Noche en el Museo 2.

Si es que todo falla salvo los efectos especiales, la ya mencionada Amy Adams y cuatro momentos en concreto: los querubines cantando Titanic, la parodia de 300 (desternillante), los Einsteins cabezudos (los mejores) y la aparición del teleñeco gruñón y Darth Vader. Solo la aparición. Solo verle ahí. Porque al faraón en ese momento dan ganas de acabar con él, y Vader es desaprovechado vilmente. Sí, desprovechan al mejor villano del cine. A tomar por saco, perdón por la expresión.

Eso sí, mi hermana pequeña se lo pasó en grande y los niños se partieron de risa. Y me di cuenta de que ahí es donde funciona. Lo malo es que la línea entre los productos exclusivamente infantiles (y una tortura para los acompañantes ni niños) y los destinados a toda la familia es muy delgada y es muy fácil equivocarse de extremo. Noche en el Museo 2 ha elegido el primer camino, al contrario que la eficaz primera parte. Que le vaya bien, porque yo haré como si esta secuela no existiese y seguiré paseando por los pasillos del museo mágico, codo con codo con auténticas celebridades y personalidades históricas y, en definitiva, pasándomelo en grande como un crío; algo que esta segunda visita no ha conseguido. Y qué pena me da.

 

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