Comienza el viaje.

A finales de los 90 Peter Jackson, director conocido por sus múltiples películas de terror de serie B y comedias de fantasmas, así como algunos dramas sobresalientes (para el público, que no los he visto), se embarcaba en el proyecto de su vida: llevar a la gran pantalla la epopeya fantástica de J.R.R. Tolkien que tanto furor causó en los 70: El Señor de los Anillos.

No lo tuvo fácil: la complejidad de la trama que presentó a los estudios echó para atrás toda financiación, así como el hecho de que, para poder narrar todo co la suficiente claridad, eran necesarias tres películas de extrema duración. También se iba a necesitar un amplísimo presupuesto en efectos especiales, vestuario, atrezzo y maquillaje para poder dar vida a la legendaria obra.

Finalmente, New Line Cinema se arriesgó con la colosal propuesta de Jackson: filmar una única película de nueve horas de duración, con un presupuesto cercano a los 280 millones de euros y que se estrenarían en tres partes en tres años sucesivos. Así se respetaría la estructura de la obra de Tolkien, un único libro dividido en tres partes.

Creo que el resto ya lo conocemos todos: es Historia del cine pura y dura. Cerca de 3 mil millones de dólares en taquilla, y sin contar con los beneficios obtenidos por el merchadising, la venta de los DVD y los reestrenos posteriores. Un total de 16 Oscars ganados, lo que la convierte en la película con más Oscars de la historia (si la contamos como una única película, aunque El Retorno del Rey por sí misma ya tiene dos récords: ser una de las tres películas en ganar 11 Oscars junto a Ben-Hur y Titanic y haber conseguido todos los Oscars a los que estaba nominada). Éxito total de crítica, que la llegó a considerar como una obra épica que formaba ya parte de la historia del cine contemporáneo (y eso es indiscutible, nos guste o no la película). Y una legión de fans y seguidores que se unió a la que ya existía previamente, la satisfacción de millones de espectadores que asistieron en el cine a algo único.

Lamento enormemente no haber visto ninguna de las tres en el cine. Y, por supuesto, lamento no haberme terminado los libros. Pero quería terminar con este especial cuanto antes, quería volver a adentrarme en la Tierra Media aun sin saberme la fuente original del todo.

Eso se hará realidad, por fin, un año después, en los próximos días. El Blog de Reven os ofrecerá tres críticas por separado  cada una de las partes de la trilogía. Y haciendo gala de mi espíritu crítico: hace mucho tiempo que no las veo completas del tirón, y seguro que mi opinión es diferente a la de aquel crío de 11 años que alucinaba con la batalla de Minas Tirith.

Así pues, el Especial: EL SEÑOR DE LOS ANILLOS comienza. El Blog de Reven se enfrenta a una película que ha despertado tanto odios como pasiones y que, queramos o no, ya es Historia. Y escrita con letras mayúsculas. Luego está nuestra opinión personal, pero este hecho de por sí es innegable.

No esta nada mal para una de las epopeyas fantásticas más fascinantes que he visto en mi vida.

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ESPECIAL: EL SEÑOR DE LOS ANILLOS

-CRÍTICA: La Comunidad del Anillo - Versión Extendida

-CRÍTICA: Las Dos Torres - Versión Extendida

-CRÍTICA: El Retorno del Rey - Versión Extendida

-REFLEXIÓN FINAL: Hacia el Oeste