
Con Doodlebug, hizo un corto curioso y asfixiante. Comienza a marcar sus maneras.
Con Following realiza una película tremendamente sencilla y personal, simplemente curiosa. Fallida en su desenlace, lo suple perfectamente con unos geniales personajes y un comienzo prometedor.
Con Memento, sosprende. La fascinante película le hace ganar enteros. No por nada, su genial narración y su excelente factura son bazas seguras para un estupendo thriller, que conquista por completo al espectador.
Con Insomnia, realza su obra más impersonal. Pero él es él, y aun teniendo mens control su dominio sobre las atmósferas y contextos hacen que la película valga la pena.
Con Batman Begins no solo retoma una saga y un personaje necesitados de una mano experta, sino que aporta madurez y calidad al género de superhéroes, abriendo nuevos y mejores caminos para su realización.
Con El Truco Final vuelve a las películas más personales para crear una obra de arte, una película tan compleja, pensada y trabajada que es en sí misma una maravilla de la técnica, de la narración y del entretenimiento menos convencional.
Con El Caballero Oscuro consagra su talento y su particular forma de hacer cine de acción, logrando que el cine de superhéroes consiga la madurez que él mismo intuyó con la anterior película, y aportándole una calidad inmejorable.
Ahora, Christopher Nolan se lanza a por la ciencia ficción.
Ha sido divertido realizar un Ciclo sobre la filmografía de un director, y ahora me lanzaré a por el que es considerado por muchos como un Dios cinematográfico (¡Kubrick, allá voy!). Ahora, tras repasar su filmografía y conocer sus primeras obras, Nolan me parece uno de los mejores realizadores actuales, y uno de mis directores favoritos.
Fue Batman el que originó mi interés por el realizador británico, pero no por ello le admiro. De sus seis películas, cuatro son peliculones (exceptúo Following e Insomnia); no solo eso, sino que también ha demostrado tener una cualidad muy envidiada: visión. Nolan coge un género y lo revitaliza por completo, le da un toque original y fresco que hace de una película en apariencia típica una experiencia completa. Un thriller como Memento, con el simple hecho de narrarlo al revés, lo convierte en un apasionante rompecabezas que funciona narrativamente incluso mejor desordenado; una cinta de acción como Batman Begins, de un género tan manido como es el de superhéroes, la orienta por una nueva forma de hacer ese cine basada en historias complejas y profundas, y la consagra con El Caballero Oscuro; una película de suspense con objetivo de entretener como es El Truco Final la convierte en una cinta apasionante, milimetrada, deliciosa, fabulosa.
Hasta en Insomnia y Following demuestra sus grandísimas dotes para la creación de atomósferas, y su enorme capacidad para sacar lo mejor de sí mismos a los actores con los que cuenta: ha trabajado con los grandes (Al Pacino, Michael Caine), con los desconocidos (Jeremy Theobald), con los ya consagrados (Hugh Jackman en la mejor película y actuación de su carrera) o con los que consagró (Christian Bale, actor de moda tras Batman Begins), con actores algo menospreciados (Robin Williams, actor que merece buenas oportunidades) y con auténticas sorpresas en el reparto (Heath Ledger como Joker en una fabulosa decisión que en un principio extrañó). Normal que ahora se codee con grandes estrellas.

Ahora mismo rueda Inception (a saber qué título tendrá en España) con Leonardo DiCaprio, Marion Cotillard, Ellen Page, Ken Watanabe, Cillian Murphy y más. Un reparto de lujo para una superproducción de 200 millones de ciencia ficción "basada en la arquitectura de la mente", y que se estrenará en junio de 2010. ¿Se acabó la etapa de películas personales para Nolan? Sinceramente, espero que no.
En seis películas, Nolan ha realizado cuatro de suspense y dos de acción: siempre de manera poco convencional (salvo Insomnia) y prestando atención al reparto, la dirección y la ambientación, pero no tiene experiencia en otros géneros. Inception será una novedad por una razón: será su primera superproducción de corte personal. Reconozcámoslo: las dos de Batman están realizadas con toda profesionalidad y mimo, pero siguen siendo películas exigidas por la productora y deudoras de una franquicia. Inception será la primera película ideada y escrita completamente por él desde Following, y cuenta con un presupuesto altísimo. Es la oportunidad ara demostrar que Nolan, por sí solo, puede hacer grandes cosas en el campo de las súperproducciones.
Pero tengo ganas de verle haciendo películas más ligeras y menos deprimentes: sabe provocar un gran número de emociones, pero todas acaban con un mensaje poco alentador, y todas sus películas destacan por su complejidad. Si Nolan se anima a hacer un romance, un relato histórico o, quién sabe, una comedia, sería como mínimo curioso, aunque no le pegase. Lo cierto es que haciendo thrillers es único y eficaz.
Y, sobre todo, tengo ganas de que vuelva a sus orígenes, a lo que mejor sabe. A películas como El Truco Final, quizá la mejor de su filmografía: tratada con muchísimo mimo y trabajo y con los medios suficientes, salió una película redonda y fascinante, aunque fuese una adaptación de una novela; o Memento, en la que solo estaban él y su particular forma de hacer cine, un guión propio aunque basado en una historia corta de su hermano. Nolan realizando películas con algo ajeno pierde algo, y que conste que The Dark Knight es mi película favorita, pero todo ello debido a medios ajenos como mi devoción al personaje o la importancia que ha tenido la película para mí. Tengo ganas de ver de nuevo al Nolan más personal e íntimo, al que con cuatro duros puede sacar obras maestras. Con Inception debe demostrar su habilidad en un nuevo género para él y su capacidad con el dominio completo sobre una superproducción, pero pronto deberá volver a sus orígenes, a su auténtica forma de hacer cine.
Luego, después, quién sabe. Queda una supuesta tercera parte de Batman en la que ya no le quedará nada más para sorprender, y que sin duda será una exigencia de la productora. Cada día me voy convenciencdo más de que esa nueva película de Batman no será tan sorprendente como The Dark Knight, pero confío en el buen hacer de Nolan.
Mientras tanto, esperaré impaciente lo que me depare la obra de un director que, con una carrera tan corta, se ha convertido en único. Sí, soy fan de Christopher Nolan, damas y caballeros. Un hombre que ha firmado un peliculón tras otro lo merece.


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