Aviso de que esta es la escena final de la película, así que hay SPOILERS MÁXIMOS.

Los pelos de punta. Ver esta escena aún me emociona. Fue la que más disfruté en cuanto vi la película por primera vez.

Inigualable Eastwood, impresionante Van Cleef, escalofriante Volonté, maestrísimo Leone, genial Morricone. Todos ellos forman un duelo épico bajo un Sol abrasador que parece quemarnos a nosotros mismos. Un duelo con todo el sabor clásico del buen western. Un duelo que marca huella, antológico.

Y unos momentos finales que son lo más brutal que he visto en mucho tiempo. Para quitarse el sombrero. Lástima que el vídeo esté en inglés, pero quien haya visto la película sabe a qué me refiero, y casi con toda seguridad que lo comparte.

Sí, disfrutar de estos clásicos este verano ha merecido la pena.