Flar-lar-lar: Episodio 2

Es que me lo merezco, por idiota. Tendré ánimo de masoquista, o yo que sé, pero no tengo ningún derecho a quejarme.

Detractores de Crepúsculo, he aquí una segunda oportunidad para que critiquéis esta saga, una excusa para que la pongáis a parir. Y os aviso: Luna Nueva es mejor que Crepúsculo. Aunque eso tampoco la salva. No seré yo el que vaya por gusto a Eclipse.

Gracias a Dios esta película me ha parecido mucho más sincera que su antecesora: en ocasiones los diálogos realmente funcionan  y no son tan terriblemente empalagosos, lo que no quita que en bastantes ocasiones, por no decir muchas, den vergüenza ajena por su empalagosería. Donde sí veo esta sinceridad, más que en los diálogos, es en las relaciones entre los personajes. Punto a favor, este triángulo amoroso de veras me gusta.

Eso sí, no me puedo creer que la película llegue al ridículo absoluto en pocos momentos (menos mal) que atentan directamente contra nuestro gusto: sí, creo que si has visto la película sabes que me refiero a la visión Casa de la Pradera, o al momento encuentro bajo el agua con música sensiblera. Joder...

Y en dirección mejora, se nota que hay una mano más experta tras la cámara. Lo cual no quita que también se note que ha sido un trabajo impersonal, que Chris Weitz (director de la aburridísima La Brújula Dorada) no ha dirigido esta película ni por gusto ni por pasión a la saga; se le perdona, de algo tendrá que vivir, pero no veo con buenos ojos a directores que se venden así: Weitz ha trabajado con un calendario rígido y el resultado aún se puede pulir algo más. Eso sí, cómo mejoran las escenas de acción: sobra la cámara lenta cada dos minutos, pero mejora. Al igual que los esta vez decentes efectos especiales.

Y ¡sí!, menos mal que Alexandre Desplat nos da una partitura que está a años luz de la cargante música de Crepúsculo. Sobran canciones que están ahí de relleno, pero en general otro punto mejorado.

O sea, que Luna Nueva está decentemente hecha, en lo técnico es mucho mejor, y como secuela podemos decir que mejora a la anterior. Al contrario que Crepúsculo, que parecía un telefilm (y no me refiero sólo al poco presupuesto del que dispuso), esta sí que parece una película de verdad.

Pero por favor, en el resto sigue igual de anodina. Kriten Stewart es tan deleznable e impasible que siempre, Robert Pattinson le veo más despistado, no hay actuaciones que valgan la pena. Taylor Lautner me cae simpático. Y ahí están los Volturi: Michael Sheen, qué grande eres, te metes en estos berenjenales sin motivo, pero por lo menos eres creíble y en pocos minutos te comes la pantalla y al resto del elenco; Dakota Fanning, das miedo.

Y sigue siendo lenta y plomiza, una sosez tan grande como Crepúsculo. Dos películas ya, y ninguna de las dos me interesa. Todo resulta tan aburrido, tan cargante, tan simple, tan empachoso, tan frío y poco emocionante, no pasa absolutamente nada...  Y no voy a hablar de nuevo de que más que cine esta saga es un producto rápido de hacer, fácil de consumir y un exitazo seguro, destinada a un público en concreto y tratándolos como entradas que vender; bienvenidos a la ya asentada nueva era de los blockbusters, de la que vemos nuevos exponentes cada día, y no solo en Crepúsculo (¿alguien mencionaba Transformers 2?).

Entonces oigo a una chica llorar al fondo de la sala, hay quien pita cuando Jacob se quita la camiseta y todos sueltan un ¡ooohh! en el reencuentro entre Bela y Robert. Y digo: "Ahí está el público de Crepúsculo, esto no es para mí".

Detractores y defensores, el fenómeno continúa. Que les aproveche a los segundos, que se lo merecen, y mejor será que los detractores les dejemos disfrutarlo. Solo lamento que vayan a quitarle el récord a The Dark Knight.

 

TOTAL: