Es el cuento de nunca acabar. Se reabre ahora con la propuesta del Gobierno de legalizar el cortar las conexiones, previa autorización judicial, de aquellos que descarguen archivos por Internet (o los `cuekguen; Internet tampoco es muy fiable).

Así que daré mi opinión objetiva: pros y contras. Para todos los gustos. Queda abierto el debate.

Por una parte, el arte es gratis. Eso es indudable: si alguien crea algo, lo normal es que quiera que el resto lo disfrute; no concibo que a ciertas obras se tenga que pagar, o que para disfrutar de música clásica, literaturao pintura tenga que pagar; siendo un museo, eso sí, se justifica en cuanto que es Patrimonio Nacional que debe conservarse, y que es fuente de ingresos para el país. Pero el arte en sí mismo es la expresión subjetiva humana, y eso tiene un valor incalculable, al que no se le puede poner precio y que merece ser compartido libremente.

Por otra parte, los artistas trabajan y merecen cobrar. Si su trabajo depende de lo que crean, si únicamente viven de sus discos, sus libros, sus cuadros, porque en ellos han invertido esfuerzo y, ante todo, dinero, deben recibir beneficios que cubran las pérdidas. Desde el principio de la Historia quien tenía el talento lo ha usado para poder vivir, cobrando por ello. Es ley de vida.

Por una parte, los medios de descargas sirven para conocer música. No concibo tener la inmensa colección de música que tengo (y subiendo) de no ser por habérmela descargado de Internet. A esto añado que la música que suelo escuchar es IMPOSIBLE de encontrar en tiendas de soporte físico (discos) de por aquí, lo que me "obliga" a bajármela. Y sí, es más legal escucharla por medios como Youtube o Goear, pero ello no me permite llevarme esa música copiada en mi móvil o mi mp3; es mucho más cómodo bajarte archivos que simplemente escuchar sin posibilidad de manipular lo escuchado.

Por otra, es justo pagar por algo que otro me ofrece, y más si no es una necesidad básica. La música, por ejemplo, es una necesidad psicológica, no primaria. Detrás de todo esto se esconde cierto egoísmo, de querer conseguir gratis lo que debería pagar uno. Conseguirlo gratis es más cómodo por disponibilidad, facilidad y comodidad. Pero con ello le quitamos dinero a los creadores.

Por una parte, la SGAE es una sacacuartos. Me uno al club anti-SGAE: el polémico canon que más que nada justifica mis descargas, su total impunidad, su avaricia a la hora de recaudar fondos, su ansia imparable y mezquina (por favor, si sustraen dinero a conciertos benéficos, de la forma más rastrera e ilegal posible)... Es una asociación con un único objetivo en la cabeza: dinero, cuanto más mejor y aunque sea pisando la ley.

Por otra, debe de haber algun organismo que defienda los derechos de los artistas. Podemos estar a favor o en contra de la SGAE o similares, pero lo cierto es que su labor de apoyo a los artistas no la realiza ningún otro organismo. Desearemos su desaparición y que dejen de ser tan hijos de su madre, pero lo cierto es que deben estar ahí porque son el único organismo legal que defeiende los derechos de propiedad.

Por una parte, la piratería hace daño al artista. Pierde befeficios, pierde oportunidades. Si se obtiene gratis, ¿por qué pagar por ello? Y, así, el artista o creador no puede vivir de lo único que sabe hacer porque nadie quiere recompensarle por ello. A este paso yo no me gano la vida siendo escritor.

Por otra, es injusto pagar si se benefician unos pocos por la cara, si el artista no ve el dinero, si solo prima el egoísmo y la avaricia, si solo se beneficia la discográfica y las asociaciones de autores. Estoy hasta las narices de este punto, que por sí solo justifica la "piratería": resulta que es ilegal porque quita beneficio al artista... pero luego el artista no ve casi nada de los beneficios, sino que los chupan sociedades como la SGAE y las discográficas. Eso sí que no: yo no pago a aquellos que no han contribuído a la obra. Yo no pago para que viva quien no debe. Yo no pago un pastón por discos que cuesta producirlos unos pocos céntimos. Y hay mucho músico y listillo por ahí que defiende el canon a muerte y sus derechos de propiedad: coincidencia que lo único que quieran buscar únicamente beneficios, a raíz de declaraciones que se encuentran fácilmente en hemerotecas (las barbaridades de Teddy Bautista son lamentables).

Es ridículo intentar detener la piratería. No es un mensaje tipo "nada detendrá a los piratas", "nuestra fuerza es imbatible" ni nada de eso. Simplemente que Internet es la herramienta social más poderosa y grande que se ha creado jamás en toda la Historia. Y sus posibilidades son infinitas. Igual que no se puede censurar porque siempre acabaría apareciendo la verdad (¿recordáis el ejemplo no tan lejano de Irán?), descargar archivos, compartirlos, piratearlos, etc, se ha convertido en algo común desde hace muchos años, casi una costumbre. ¿Quién no lo ha hecho nunca?

Acabar con esa costumbre es imposible. Se ha asentado en la sociedad a través de una herramienta tan poderosa y tan libre como es Internet. Y todo porque prima la máxima de "si lo encuentro gratis, ¿por qué pagar por él?" No se puede acabar con esta tendencia, porque está plenamente asentada en la sociedad. No es una amenaza, es un hecho: si se banean cuentas de Internet, siempre habrá quien esquive todas las restricciones. Y si se llegan a las multas, me parecería una aberración. Es una "batalla" perdida; solo queda adecuarse a esta situación.

Esto es lo que no han entendido discográficas y productoras: lamentablemente, la piratería es un hecho. Entonces, si no vas a poder con tu enemigo, adáptate a sus exigencias. Si el público demanda poder acceder gratis y por Internet a diversos contenidos, adapta tu oferta a ello, que podrás obtener beneficio igualmente por ello. Algún modo habrá, estoy seguro. Algo así quieren conseguir las editoriales ante la inminente salida del libro electrónico, que seguro que fomenta la descarga de libros: ofrecer mejoras varias de los libros en formatos digitales exclusivos de la editorial en contraposición a las pocas prestaciones de las descargas en formatos como PDF. Así se hace: ofreces algo bueno que sin duda se venderá mientras el público también podrá acceder al producto pero sin los contenidos exclusivos que podrá conseguir pagando.

Mientras tanto...