
Es algo que se veía venir, pero que chorradas varias como los números internacionales, el 3D y otros factores intentan tapar. Aunque la situación es indudable: el cine está en crisis: la era de las superproducciones está llegando a su fin.
Ya a finales del año pasado esta situación comenzaba a ser alarmante: los fracasos de Watchmen (que apenas cubrió su presupuesto en EUU), Lobezno (cuya recaudación final no fue tan alta como se podría esperar), Ángeles y Demonios (que tuvo que tirar de la taquilla internacional), Terminator Salvation (resultados muy decepcionantes), Harry Potter 6 (se desinfla tras el estreno, aunque consigue salvarse holgadamente) y una lista extensa, logran encumbrar a Star Trek (primer gran estreno del año, ¡y solo alcanza 250 millones!) y Transformers 2.
Es el año de las producciones pequeñas: Resacón en Las Vegas, Distrito 9, Luna Nueva o Paranormal Activity logran ser grandes taquillazos muy rentables gracias a sus pequeños presupuestos, que no alcanzan los 100 millones de dólares. De este modo, sobrepasar gastos fácilmente.
Y luego está Avatar, la película que ha destronado a Titanic, la más taquillera de la historia. Un dato absolutamente cuestionable. Porque para mí el 3D no deja de ser una absoluta chorrada que solo está sirviendo para enmascarar a películas mediocres con un invento que causa furor y que, importante para la industria, está salvando los números de la taquilla. Un invento que, a gusto personal, solo sirve para empeorar la calidad visual de las películas, y que pasada una hora de proyección has olvidado por completo.
¿Cómo consigue el 3D salvar la taquilla en la actualidad? Muy sencillo: la entrada en 3D en EEUU ronda los 16 dólares (hace poco subió a casi 20, ¿casualidad?). Vamos a comparar cifras:
-Avatar recauda en EEUU casi 750 millones de dólares.
-Dividiendo entre los 16 dólares por entrada, salen unas 47 millones de entradas: OJO, no hay que tomar este dato como absolutamente fiable, puesto que Avatar también se estrenó en cines convencionales a cerca de 8 dólares por entrada; sin embargo, hago estos cálculos de este modo puesto que el 3D fue la gran novedad de la cinta.
-Multiplicando por 8, de haberse estrenado de manera convencional, nos quedan unos 375 millones de dólares.
-Avatar costó cerca de 500 millones de dólares. Resultado: de no haberse estrenado en 3D no hubiese cubierto costes en EEUU.
¿Ven por dónde va el asunto?
Llegamos al año presente. Aquí el batacazo está siendo histórico.
Furia de Titanes luce una post-producción en 3D pésima, pero por lo menos logra cubrir ligeramente su presupuesto. Una decepción.
Alicia en el País de las Maravillas recauda 335 millones de dólares en EEUU, gracias al 3D. Siguiendo el cálculo anterior, de haberse estrenado solo en 2D su recaudación hubiese sido cercana a los 168 millones. No hubiese cubierto su presupuesto. El 3D tapa su fracaso y lo convierte en el mayor éxito del año.
Cómo entrenar a tu dragón también se ve afectada por el 3D, aunque su mérito consiste en haber alcanzado los 200 millones por el boca-oreja.
Iron Man 2 se estrena y, a día de hoy, consigue 300 millones. Con esfuerzo, eso sí, pero por lo menos logra superar su esfuerzo, para no haberse estrenado en 3D. Eso sí, hace dos años hubiese recaudado más.
Kick-Ass logra recuperar su presupuesto de 40 millones, pero no logra ser un taquillazo. Su violenta y arriesgada propuesta no convence.
Robin Hood necesita tirar de la taquilla internacional para poder cubrir gastos. No es en 3D. Es apuesta del verano.
Prince of Persia es un sorprendente fracaso para Jerry "Rey Midas" Bruckheimer: cuesta 200 millones y recauda 80 en EEUU.
El Equipo A es un sonoro fracaso que no alcanza ni la mitad de su presupuesto en taquilla. Las críticas la destrozan.
Sexo en Nueva York 2 va precedida del éxito de la primera entrega, pero esta secuela no cubre u presupuesto en EEUU.
Shrek 4 comienza mal, pero (desgraciadamente, apunte personal) es uno de los éxitos del año, consiguiendo poco a poco una buena recaudación.
Toy Story 3 se beneficia también del 3D, todo hay que decirlo... aunque con su excelente acogida crítica tampoco hacía falta. En dos semanas casi supera la recaudación de Shrek en casi un mes..
Karate Kid ha sido un éxito. Su escaso presupuesto se ha cubierto con creces.
¿Sigo? Killers, Knight and Day, Johan Hex... son fracasos rotundos. Y la lista es aún más larga.
¿El futuro? Pues Eclipse, de presupuesto escaso y acompañada del "fenómeno Crepúsculo", será un exitazo rotundo; Harry Potter 7 lo pasará mal, pero el 3D la salvará; Airbender también se beneficiará del 3D; Inception será un relativo fracaso, pues es una historia original y extraña, y encima sin 3D; Tron Legacy también lo tiene crudo; Narnia 3 también puede sacar tajada con el 3D, pero su acogida previa es muy fría; Resident Evil 4, lo mismo, y encima apoyada por la tecnología creada por Cameron.
Y puedo seguir. La cosa está clara: la crisis afecta hasta al cine. Porque si quitamos la cortina de humo que es el 3D, no hemos tenido ni un taquillazo serio en todo el año. Y estamos casi en julio.
¿Las causas? La crisis, la primera. Pero también la oferta: todo secuelas, superproducciones tópicas, fracasos de crítica. El público está cansado de comedias chorras, de superhéroes, de acción hueca, de remakes, se segundas y terceras partes, de conversiones a 3D patéticas, de adaptaciones... de ver siempre lo mismo. Y fenómenos como Crepúsculo llegan en el momento justo, porque se benefician de la euforia. Harry Potter, por el contrario, ya cansa. Solo por poner ejemplos.
No es de extrañar que los Estudios quieran fomentar ahora nuevas películas originales. Porque estamos en verano, época de supuestos grandes estrenos, y la acogida del público es casi gélida. La avaricia rompe el saco. El 3D no durará mucho, me temo. El público se tragará lo que les eches, sea una historia original o más de lo mismo, pero también hay que ofrecer un mínimo de calidad que no se cumple.
Y es que este año está siendo muy malo, tanto en números como en críticas. ¿De veras se piensan que así atraerán público?
No es que sea el fin de las superproducciones, sino de esta manera de hacer superproducciones. Una manera estúpida, centrada más en lo comercial que en lo artístico, en tratar al público como consumidores en vez de espectadores, y que ha durado demasiado. Lo malo es que ya hay superproducciones en marcha para los próximos tres años; el batacazo que se van a pegar será histórico.
Comercialmente hablando, esta es la época de las películas de presupuestos más bajos, pues en tiempos en los que la afluencia al cine es baja son más fáciles de cubrir; y, tal vez, sea hora de apuestas originales en las productoras. El público, en tiempos de crisis, busca entretenerse. Y si no lo encuentra en las superproducciones que otros años fueron grandes éxitos, eso significa que quizá sea momento de reflexionar en la meca del cine. O quizá esté siendo demasiado optimista. O agorero. Quizá.
PD: La pena, ahora ya exponiendo una opinión personal, es que la nueva cinta de Nolan será un fracaso, y ya la considera la crítica como lo mejor que veremos este verano. Crueles ironías de la vida. Su fracaso condicionará a la terecra película de Batman. Maldita sea.


28 jun 2010 | 08:53 AM
angelillo
Hmmm. Quizás eres algo duro con el 3D, no? no creo que sea reversible, al igual que no lo fue el sonido ni el color en la historia del cine. Claro que eso no quita para que se sigan haciendo pelis normales. Y efectivamente, el 3D no lo es todo: ya se está viendo...
28 jun 2010 | 09:56 AM
Warren Keffer
Esto es como la burbuja inmoviliaria. Todas las productoras tochas a hacer cine ultracomercial (remakes, secuelas) donde se invierte cero en arte y mucho en aspecto visual abarrotado de efectillos y campañas publicitarias inmensas. No se hace cine, se hace publicidada para llenar salas. Y el 3D ha supuesto el abuso final. Como bien reflexionas, todo esto parece estar llegando a un punto de inflexión... pero yo no creo que llegue a explotar. Como mucho habrá un poco menos de moralla, pero no creo que se note demasiado.
Por cierto, en mi pueblo hace meses que no llega nada decente. Ni Kick Ass han estrenado. Ahora mismo solo hay perritos en 3D :-S Y a la vez suben el precio de las entradas... Hace cinco años iba casi todas las semanas, sin exagerar, al cine. Cada vez voy menos, porque por más que quiera no hay casi nada decente. Este año habré ido cinco veces.
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