
Mi Olimpo particular en lo referente a la música está formado por seis grupos en particular: empezando por Mike Oldfield (del que estoy realizando otro especial y que es mi favorito), Jean Michel Jarre (auténtico genio, el que verdaderamente me introdujo en el mundo de la música electrónica y la música diferente), Queen (por el que siento auténtica admiración), Pink Floyd (otros maestros, aunque son los últimos en entrar). Ya haré especiales para cada uno en su momento, muy lejano...
Y, por supuesto, también Enya.
Enya designa más a un grupo que a un único artista: la propia Enya (pronunciación inglesa del irlandés Eithne Patricia Ní Bhraonáín), vocalista en varias lenguas y compositora; Nicky Ryan, productor musical; y Roma Ryan, letrista. Enya se caracteriza por su sonido: un sonido inconfundible, etéreo, mágico. Hay pocos artistas tan reconocidos y a la vez tan polémicos: con Enya se han utilizado calificativos como fantástica, innovadora y genialidad, pero también repetitiva, insustancial y falso. En un principio, su música se convirtió en todo un fenómeno, pues nunca antes se había escuchado algo así. Pero en los últimos años su estrella ya no brilla como antes, su éxito se ha resentido y su música causa indiferencia, mientras que solo los fans incondicionales seguimos atentos a cada novedad, disfrutando, eso sí, de una carrera tan poco abundante como fructífera.
Aunque la música de Enya se ha caracterizado por haber llegado a las masas, puede ser fácilmente tachada como aburrida; de hecho, tengo amigos que creen que su voz es demasiado tétrica, fantasmal. No es una música apta para todo el mundo, por mucha popularidad que alcanzase en los años noventa y todo el éxito que acumuló durante años. Sin embargo, su inconfundible estilo e inimitable sonido no deja indiferente a nadie. Ha sido parte fundamental dentro de las Nuevas Músicas, y ha dejado una huella imborrable en la música general. Su música se caracteriza por multitud de coros (todos interpretados por ella) y ecos, piano, cuerda, sintetizador, voces envolventes y un gran trabajo de postproducción. Realiza tanto trabajos instrumentales como vocales.

Enya, mujer sencilla celosa de su intimidad, de apariencia casi mística (¿reclamo publicitario?), gustos exquisitos (cine clásico, pintura, música), artista que bebe de numerosas fuentes (clásica, folk, sinfónica, new age...), "la voz de Irlanda". Nunca realiza conciertos, y sus actuaciones en directo son escasas. Comenzó su carrera en Clannad, conocidísimo grupo folk al que pertenecía por familia, pero que deja en 1982 para continuar en solitario. Desde entonces hasta ahora, siete álbumes (sin contar reediciones), dos recopilatorios y numerosas rarezas.
Para mí, una de mis artistas favoritas, una música que me marcó de niño y que he descubierto con mayor profundidad a lo largo de los años. En este Especial analizaré su corta carrera a través de una serie de artículos con los que repasaré su trayectoria en solitario, desde su álbum Enya (1987) hasta el reciente And winter came... (2008). Incluiré menciones a las recopilaciones, sus participaciones en Bandas Sonoras y algunas rarezas.
La voz que surge del cielo. Una música que consigue hacerme viajar a otro mundo, que relaja como ninguna otra, y que contiene momentos de auténtica inspiración, pero que en los últimos años ha acabado adoleciendo de falta de garra. Una artista única, a la que rendiré homenaje de la mejor manera posible en este blog.
-1987: Enya.
-1988: Watermark.
-1991-1992: Shepherd Moons, The Celts.
-1995: The Memory of Trees.
-2000: A Day Without Rain.
-2005: Amarantine.
-2008: And Winter Came...

PD: el Ciclo de Mike Oldfield se encuentra en su ecuador. Este de Enya será algo más corto. No sé cuánto tiempo tardaré en completarlo, pero tendreis ambos Especiales al unísono.


7 sep 2010 | 10:11 AM
Warren Keffer
La pena es que la paba esta se vendió a la comercialidad más rastrera, a sacar un disco por año en una fecha concreta poniendo dos temas buenos para el single que le den publicidad. Y ale, a cobrar. Desde The memory of trees no saca nada bueno, y ese ya apuntaba bajo.
7 sep 2010 | 12:06 PM
reven-entertainment
A mí me gusta bastante el "A day without rain"; dentro de que era un álbum estrictamente comercial, y ya por ello a años luz de sus primeros trabajos, es ameno y tiene alguna que otra sorpresa. A partir de ahí, cada nuevo trabajo contiene solo un par de temas destacables. Aún tengo pendiente una escucha más profunda a "The memory of trees", pero sí se nota el bajón.
7 sep 2010 | 08:10 PM
Warren Keffer
A mí también me encantan algunos temas de ese disco: aunque suenan a visto dentro de la línea de Enya están perfectamente construidos y son fascinantes. No recuerdo nombres, hace tiempo que no la escucho.
10 sep 2010 | 11:28 PM
fan-fatal
¿Eso de "amigos que consideran su música como tétrica y fantasmal" va por nuestra querida presidenta del gobierno?
11 sep 2010 | 01:01 AM
reven-entertainment
Sí, por supuesto XD
11 sep 2010 | 01:10 AM
fan-fatal
Predecible
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