Siendo sincero, no sé qué hago publicando este post. El año pasado fue pésimo, cinematográficamente hablando: ausencia de buenas películas, de buenos "blockbusters", de buen cine en general. No recuerdo una temporada veraniega tan insulsa como esta última, la verdad. Eso sí, otra vez volvemos a la tónica de siempre: un fin de año prometedor, plagado de buenas películas... que no llegarán a España hasta este primer trimestre. Porque un servidor tiene ganas de ver Valor de Ley, Cisne Negro (en cuanto vea toda la filmografía de Aronofsky) y Más allá de la vida; y algunas más que no me despiertan pasiones, como The fighter y Los chicos están bien, pero a las que también tengo ganas de echarles un visionado. Pero, claro está, no podremos disfrutarlas hasta dentro de unas semanas; y más en una ciudad como Cáceres, con un único cine que no puede dar cabida a todos los estrenos.

Pero vamos a lo que vamos.

Como tengo poco que comentar, comentaré poco, valga la redundancia. Este año, por categorías. Señoras y señores, mi balance del año 2010:

MEJOR PELÍCULA DEL AÑO:

-Toy Story 3: indudablemente, y no me avergüenzo en defenderlo las veces que haga falta. En un año tan pésimo como este Pixar nos vuelve a demostrar su maestría con, simplemente, su mejor película. Juega con la nostalgia de unos personajes que ya se han convertido en clásicos y nos ofrece una película crepuscular, madura y triste, repleta de personajes entrañables, perfectamente hilada y construida. Tiene un villano inmejorable, diversión, tragedia (sabéis a qué escena me refiero) y tristeza, con un deje final de esperanza y consuelo (un final lacrimógeno y bellísimo). Emociones puras que a un servidor le llegaron al alma. No defraudó: palabra de fan que ha crecido con esta saga y que esperaba su desenlace con mucha ilusión y mucho recelo: han podido fallar, no lo han hecho. Esto es excelente cine: cine de mafias, de criminales, de espionaje, de fugas imposibles, de tragedias... ¿Qué más puedo pedir?

MEJOR "BLOCKBUSTER" DEL AÑO:

-Origen: por poco no ha llegado al primer puesto, pero he de reconocer que, este año, los chicos de Pixar se lo merecían. Al igual que en 2008 (cuando Nolan y Pixar llegaron a los primeros puestos en mi balance del año), Nolan lo ha vuelto a conseguir. En esta ocasión, con un capricho: un capricho muy caro, muy arriesgado, y rematadamente genial. No busquéis una película profunda, metafísica y bla, bla, bla, como muchos defienden. Origen es simplemente una película palomitera, pensada únicamente para disfrutar. Acción, acción y más acción. Con efectos especiales de primera, un sonido espectacular, unas actuaciones entregadas, una realización meticulosa y enloquecida (a la impresionante escena de lucha en el pasillo del hotel me remito) y, sobre todo, un guión calculado al milímetro, que crea un universo nuevo y propio lleno de posibilidades. Una historia de redención que fascina, asombra y te mete de lleno en paisajes de ensueño que encierran momentos trepidantes en los que, sencillamente, todo es posible. Así podrían ser todos los "blockbusters".

PELÍCULA "SÉ QUE ERES BUENA, PERO NO ACABO DE COGERTE EL PUNTO"

-La red social: que alguien me explique qué me pasa con esta película. Reconozco que su guión es extraordinario, y que tiene los diálogos más ingeniosos y trabajados del año. Reconozco que su banda sonora es inmejorable, un experimento electrónico que queda como un guante a la historia oscura de traiciones que nos ofrecen Sorkin y Fincher. Reconozco que las actuaciones son sobresalientes, tanto con Eissenberg como con Garfield y un sorprendente Timberlake. Reconozco que Fincher dirige con maestría y excelente ojo, creando una atmósfera perfecta. Reconozco que, como película de traiciones es muy buena, y como película que represente a esta generación, también. Pero, por ilógico que me parezca, no me entusiasma. Es decir, sé que es sobresaliente en todos sus aspectos. Pero no conecta conmigo, no llego a integrarme en la historia: soy más un espectador que un participante más, y es algo que me hubiese gustado. Aun así, tengo muchas ganas de verla de nuevo.

SORPRESA DEL AÑO

-Up in the air: denostrada y menospreciada, pero creo que es el retrato de la sociedad de la crisis más duro y verídico que podríamos encontrar en el cine. George Clooney es un actor que cada vez me gusta más, que ha sabido aprovechar su faceta de galán no para vivir a costa de ella, sino para usarla para labrarse una sólida carrera y afianzar su talento; vamos, que derrocha carisma y profesionalidad por los cuatro costados. Y recibe una excelente réplica por parte de unas estupendas Vera Farmiga y Anna Kendrick. Tiene una historia repleta de clase, que nos expone una vida despegada y solitaria con tal encanto y de una manera tan atractiva que cualquiera querría vivirla, apoyada en unos grandes diálogos. Propone unas interesantes reflexiones sobre la vida que, eso sí, pecan de tópicas en el tramo final (el momento en el que la película se aleja de la premisa inicial y se adentra en el camino del melodrama familiar, aunque, por suerte, retoma el camino melodramático del destino insalvable al final). Una buenísima película.

PELÍCULA INFRAVALORADA DEL AÑO

-Nine: en serio, ¿cómo es posible que sea tan odiada? Como fan declarado de los musicales me esperaba una buena película. No solo la encontré, sino que salí del cine encantado, con el ritmo en el cuerpo. Elegancia, toneladas de elegancia, con toques de sensualidad para una historia que gira en torno a la creatividad. No pude evitar sentirme identificado con el personaje de Guido. Reconozco que muchos de los papeles son puros lucimientos (Nicole Kidman, por ejemplo), pero es que el reparto es un auténtico lujo; en especial, Daniel Day-Lewis. Y si, además, la banda sonora se disfruta por completo y te electriza... señores, ¿qué más quieren?

PLACER CULPABLE DEL AÑO

-TRON Legacy: otra película que pudo haber entrado en la categoría anterior, pero que he preferido dejarla aquí. ¿Por qué? Porque sé perfectamente que no es una gran película, ni siquiera la considero así, de modo que no puedo etiquetarla como "sobrevalorada". Pero, a pesar de sus errores (que haberlos, haylos), cómo la disfruté. Cine palomitero de calidad, en el que la historia cumple un mínimo aceptable (y, además de estar bien contada, tiene algunos detalles en plan metafísico muy interesantes), para dar protagonismo a la producción. Y qué nivelazo: efectos especiales de infarto, espectacularidad pura, dirección artística vanguardista que es un placer para la vista y una banda sonora de la que el fan de la música electrónica gozará. Muy recomendable.

PELÍCULA "SI QUISIERA, TE PONDRÍA A PARIR, PERO ME CAES BIEN"

-Robin Hood: a priori, la unión de nombres prometía un auténtico peliculón; no en vano, Ridley Scott es un maestro en la realización de películas históricas (sobre todo, en la excelente ambientación), ya había coincidido con Russel Crowe en varias películas anteriores (con buenos resultados, aunque sea de los que no les gusta Gladiator) y la incorporación de la enérgica Cate Blanchett y del escalofriante Mark Strong era tentadora. Finalmente, el resultado final no termina de convencer. Se hace entretenida y la ambientación es fantástica, pero desprende una falta de pasión alarmante. Este no es el Robin Hood que Scott quería hacer en un principio: es una película descafeinada, que el director ha tenido que finiquitar con el piloto automático puesto tras cientos de trabas.

PELÍCULA "EXCESIVO 'HYPE'"

-Kick-Ass: prometía ser la película más gamberra del año, una reinvención-barra-parodia del cine de superhéroes. Al final, no deja de ser una película de superhéroes más, que aparenta ser una crítica afinada al género pero que se queda demasiado encallado, en ocasiones, de los tópicos del mismo. Exagerada, irreal, desfasada... y sí, entretenida, muy entretenida. Pero no es ninguna maravilla. Es encomiable que haya seguido adelante como una película independiente, sin apenas apoyo de los estudios. Y, sí, Hit Girl es lo mejor. Para pasar el rato desconectando el cerebro. No se ajusta a todas las expectativas anteriores.

DECEPCIÓN DEL AÑO

-Alicia en el País de las Maravillas: poner esta película en esta sección causa en mí el mismo efecto que si en su lugar hubiese estado Origen. Burton, uno de mis directores favoritos y por el que siento una enorme admiración, defrauda enormemente con una visión terriblemente descafeinada del anárquico libro de Carrol. El director, acomodado, se deja llevar por una historia aburrida, donde el ritmo es nulo y la concepción de "tiempo" falla estrepitosamente. Tópicos, tópicos y más tópicos junto a personajes enormemente planos. Contada sin interés, rodada con autocomplaciencia. En el aspecto visual es una delicia, ¿pero de qué sirve si lo que desfila por la pantalla no me interesa para nada?

PELÍCULA "SABÍA QUE ERAS MALA, PERO AL MENOS NO HACES DAÑO"

-Eclipse: ahorraré palabras. Es mala, bastante mala, terriblemente mala. La saga no aprende, se queda en el camino conocido y sigue ofreciendo una historia insulsa a la que añaden un poco de acción porque, de no hacerlo, se quedarían en dos soporíferas horas de empalagoseo "me quiere - no me quiere" (como en Luna Nueva). Ahora, aparte de todo esa sobredosis de noñerías y los destellos de acción ligeramente cruenta, con detalles de conservadurismo. Pero bueno, no hace daño; se ve y se olvida en seguida, que podría no hacerlo. Al menos mis neuronas siguen en su sitio tras haberla visto hace medio año. O eso creo.

PELÍCULA SOBREVALORADA DEL AÑO

-Shutter Island: ¿Pero qué demonios le ven? En serio... Quiero pensar que los fallos de racord son intencionados, que DiCaprio sobreactúa en ocasiones de manera consciente, que los burdos golpes de efecto se han hecho de manera consciente, que las predecibilísimas "sorpresas" del guión debían ser predecibles... Pero no logro entender por qué deberían estar justificados todos estos errores garrafales. Y por qué se ha elevado a esta película a los altares pese a ellos. A Shutter Island, en la que Scorsese se cree que para crear tensión basta con una excelente (eso sí) y agobiante ambientación, pero que se deja atrás la propia coherencia del muy endeble guión. Pretende sacar profundidad y giros innovadores de donde no puede. Encima, la BSO intenta añadir tensión de manera burda, fácil y exagerada. Cuando siento que una película me ha estafado, que me ha intentado marear con ciento y un trucos para ocultar una historia de coña, me enfado. Muy floja.

PEOR PELÍCULA DEL AÑO

-Híncame el diente: y con razón. Pero sabes a lo que te enfrentas. Chistes burdos, fáciles y malísimos con los que, vergonzosamente, te ríes; más si te gusta cebarte con la saga de los vampiros abstemios. No es la parodia perfecta, pero he de reconocer que tiene alguna buena salida. Y poco más.

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Aparte, Invictus (o cómo una realización perfecta, repleta de emoción, salva a una historia tópica), Sherlock Holmes (terriblemente entretenida, aunque seas admirador del personaje literario), Harry Potter y las Reliquias de la Muerte I (un simple preámbulo, maduro y bien hecho, aunque no tiene demasiada sustacia y arrastre los mismos problemas que el libro original), Cómo entrenar a tu dragón (Dreamworks aprende a base de palos con una película entretenida con personajes entrañables y una maravillosa BSO, aunque en general no es la maravilla que nos han vendido), Two Lovers (un estupendo reparto para una historia dura que no perdura, algo lenta y aburrida, pero con una trama terriblemente atractiva), Tiana y el sapo (Disney lo intenta, pero aunque es entrañable como todo cuento de hadas, ni la historia ni la BSO perduran), Número 9 (demasiado simple, pero el estilo visual y su oscura historia son interesantes bazas), Furia de titanes (porque cuenta con el encanto de los mitos griegos y se hace entretenida, pero sigue siendo mala, y su guión hace aguas por todas partes), Exposados (bah, se deja ver; solo una vez) y El retrato de Dorian Gray (terriblemente mala, con un Ben Barnes pésimo, ridículos golpes de efecto, sexo y violencia no justificados y una dirección artística de Carnaval).

No hay mucho que defender, la verdad. Hay un montón de películas que me hubiese gustado ver el año pasado y que no hice; una lista tan larga que no pienso ni poner, porque os aburriría aún más, ni recordar, porque me deprimiría. Y este año se presenta incierto. Eso sí, los estrenos actuales, de la temporada de Oscars, son muy atractivos; y el nivel de blockbusters promete. Los chicos están bien, Cisne Negro, 127 horas, Valor de Ley (qué ganas tengo de verla), Más allá de la vida (le tengo unas ganas ENORMES), Capitán América (solo pido que entretenga con encanto retro), Thor (no sé qué esperar), Linterna Verde (a la que temo), X-men: First Class (no pinta demasiado bien...), RED, The fighter, Sucker Punch (última oportunidad que le doy a Snyder), Piratas del Caribe: en Mareas Misteriosas (me da muy mala espina...), Super 8 (¿se ajustará tanto secretismo a la calidad?), Harry Potter y las Reliquias de la Muerte II (ojalá la saga acabe con la enorme épica que prometen), Tintín y el Secreto del Unicornio (a ver qué tal este experimento de Spielberg con un personaje que me encanta), Cowboys & Aliens (pinta bien, voy a contracorriente)...

Además, sé que iré a ver Cars 2 aunque la primera no me gustó y esta no me importe; esperaré a ver si Transformers 3 es bien recibida, ojalá Bay vuelva a la acción desenfrenada de la primera y se deje de las chorradas de la segunda; me obligarán a ver Amanecer; al final caerá Kung Fu Panda 2 a pesar de que la primera simplemente me convenció; a ver cómo sorprende Duncan Jones con Código fuente, tras la sorpresa de Moon; Invasión a la Tierra parece interesante; Destino oculto cuenta con una premisa y un reparto interesantes, aunque la pésima promoción hace esperar lo peor; Immortals promete una visión de los mitos griegos más interesante que en Furia de Titanes; y Rango parece ser una rayada surrealista muy curiosa.

Bueno, lectores. Eso ha sido el año. El balance ya está hecho; tarde, pero he cumplido. Ahora os pregunto... ¿cómo ha sido para vosotros?